Columnas

China quiere ser la primera potencia mundial

"China sigue produciendo a costos muy por debajo de otros países y América Latina es proveedora de materias primas"

La República Popular China actualmente ejerce la soberanía sobre China continental y los territorios de Hong Kong y Macao. Fue proclamada en 1949, cuando las fuerzas del Partido Comunista de China, bajo el liderazgo de Mao Tse Tung, se impusieron al ejército de la República de China, el antiguo régimen chino, que desde entonces se ha mantenido en la isla de Taiwán. Los líderes supremos han sido Mao Zedong (1949-1976), Deng Xiaoping (1978-1989), Jiang Zemin (1989-2002), Hu Jintao (2002-2012) y Xi Jinping (2012 hasta el presente).

La economía tiene altísimos niveles de demanda de materias primas (petróleo, minerales diversos y también de alimentos). Al mismo tiempo, el sostenido crecimiento económico alcanzado por China, desde la reforma de su sistema, impone un significativo consumo de materias primas minerales y energía. China sigue produciendo a costos muy por debajo de otros países y América Latina es proveedora de materias primas.

El presidente Xi Jinping contempló en el último plan de la nación 2015-2019, que China alcanzaría 500 millardos de dólares en intercambio comercial y 250 millardos de dólares en inversión extranjera directa. Un informe de Cepal del 2015 reportaba que China se ha convertido en el segundo proveedor de productos de importación y tercer destino de exportaciones, principalmente materias primas, de la región.

El modelo chino es netamente mercantilista. A China le interesa una paridad en los intercambios políticos: no pregunta a sus aliados por sus prácticas políticas para que a su vez nadie los interrogue a ellos por las suyas. Por otra parte, muchos economistas argumentan que el intercambio con China detiene el proceso de industrialización regional, por cuando la demanda de materias primas aumenta los precios, fortaleciendo las monedas locales y haciendo de esa forma muy atractiva la importación de productos terminados o manufacturados en China, que bien podrían ser producidos en la región. Otro tema donde China obra libre de ataduras es en materia de corrupción. A diferencia de EE. UU. y otros países de la Unión Europea y el Reino Unido, donde existen leyes que prohíben y penalizan a sus empresas y ciudadanos por las prácticas corruptas en la realización de negocios en países extranjeros, el entramado de negocios chinos en toda América Latina se ejecuta sin intervenir en materia de corrupción.

Actualmente, el Gobierno de Xi Jinping con la aplicación de “un país, dos sistemas”, ha dado un salto importante convirtiendo a China en la potencia mundial que se enfrenta a los Estados Unidos para desalojarlos y convertirse en la primera en el mundo, tanto en el ámbito económico como en el militar, según se sostiene en el libro ‘Llegaron los Chinos’, cuyo autor es Guido Zambrano. ¿Se hará realidad esta aspiración?.