Visualización de datos de Bertin a Tufte

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Visualización de datos de Bertin a Tufte

A igual proporción gráfica, los cálidos dan ilusión de mayor volumen que los fríos

La cantidad de información que recibimos es tal que nos ofusca, nos confunde, nos distrae. Nada es entonces más importante que aprender a presentar y procesar información para no ser víctima de mañoserías.

Hoy vemos que los Instagram y los TikTok caminan hacia videoexponer todo, mostrando que ciertos soportes son mejores para consumo de información que otros. Pero el campo de visualización de datos es más rico aún, y no tan nuevo.

Existen principios que todos deberíamos seguir. Es un mandato para los medios, es un mandato para los gobiernos, es un mandato para las empresas y debería serlo también en colegios.

Fue en los años 60, antes de las computadores personales, Excel o Powerpoint, que Jacques Bertin escribió su Semiología Gráfica. Sorprendería a cualquier diseñador gráfico digital el tipo de manualidad analítica sugerida por Bertin para encontrar y mostrar patrones entre datos que entonces se procesaban con computadores del tamaño de una sala.

Más recientemente, Edward Tufte resumió en su colección de trabajos algunos patrones que seguir para garantizar excelencia en la comunicación de información. Tufte es famoso por sus cursos relámpago, su contrariedad con Powerpoint y por su recuento del fallido proceso de toma de decisión que derivó en la explosión Challenger. Son los mismos procesos que pueden tirar abajo negociaciones políticas, corporativas e incluso familiares.

Dice Tufte: solo se deben usar tonalidades de un mismo color, no variedad de colores; mucho se imprime en blanco y negro y las tonalidades mantienen su escala en grises, no así con colores que, además, distorsionan. A igual proporción gráfica, los cálidos dan ilusión de mayor volumen que los fríos.

Si la información ha de respaldar decisiones, la estética no debe sobreponerse a la data. Por eso toda variable gráfica que no corresponda a una variable de datos debe eliminarse; la representación gráfica de números, medida físicamente, debe ser proporcional a las cantidades numéricas representadas; deben mostrarse variaciones de datos, no de diseño; pero sobre todo, no hay dato sin contexto.