Columnas

Ojos que no ven

'El ‘ranking se basa en una encuesta respondida por líderes de empresa y gobierno'.

Lo que ves es todo lo que es, dice el aforismo del Nobel de Economía Daniel Kahneman. Lo que tal vez suena mejor en lenguaje popular: ojos que no ven, corazón que no siente.

Nuestro cerebro funciona de formas increíbles sobre las que no tenemos prácticamente ningún control: amplifica aquello que está presente y visible, desactivando pensamientos sobre lo que no tiene presente. Cuando vemos pasar a un amigo en carro nuevo, vemos y pensamos en el amigo y el carro, pero no pensamos en la deuda o el negocio detrás que, cómo no se ven, no existen en nuestra mente.

Por eso debe ser que el último listado de riesgos globales producido en el Foro de Davos ubica las cuestiones medioambientales en primer lugar, arriba de los riesgos sociales, tecnológicos, geopolíticos, tecnológicos e incluso de la economía. Porque las imágenes de nuestro degradado ambiente están en todos lados.

El ‘ranking’ se basa en una encuesta respondida por líderes de empresa y gobierno. ¿Por qué les parecerían más riesgosos en este año los desastres naturales y la pérdida de biodiversidad que el desempleo, las crisis financieras, la migración masiva o las pandemias?

Especulo que sus opiniones están sesgadas por la omnipresencia de los temas medioambientales en medios y redes. Porque si bien esos riesgos medioambientales son cruciales para la humanidad, no veo cómo son mayor prioridad que la pandemia, el descontento social o la volátil economía global.

Es en las escuelas primarias y secundarias, en las universidades, en las redes sociales, donde las imágenes y discusiones sobre contaminación ambiental son omnipresentes. Casi no hay día en que no veamos una tortuga o un pájaro o un pez sin un plástico amenazando su vida en los contenidos que consumimos.

En perspectiva no me atrevo a decir si primero dejan de estar presentes frente a nosotros las imágenes de pobreza, hambre o migración, para luego desaparecer de la agenda de los líderes del mundo moderno, o lo inverso. Pero es claro que, en sintonía con Kahneman, lo que vemos es lo único que es, y el ambiente es el tema del momento.