GAFI en ‘crypto’

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GAFI en ‘crypto’

...la norma busca asemejar a la tecnología del siglo XXI con la tecnología del siglo XVIII, aspecto que los observadores miran con recelo’.

Luego de cerca de dos años de tira y jala, el GAFI, ente de regulación global para la prevención de lavado de activos, ha publicado su guía sobre activos digitales, también llamados ‘crypto’. Con esto, GAFI se hace un espacio al lado del FMI, de la Comisión de Valores estadounidense, del gobierno de ese país, de la familia del Banco Mundial, del World Economic Forum y de innumerables otras instituciones que vienen tomando partido en la materia.

En él se aclaran falencias del borrador de guía sobre activos virtuales publicado en 2019. Las críticas sobre la difícil implementación no se han hecho esperar.

En cualquier caso el enfoque principal ha ido en el sentido de contrarrestar el anonimato en transacciones ‘crypto’, algo que ya para la fecha actual es la regla. En ellos, las reglas de creación de cuentas son más astringentes que en bancos. Se enfatiza que cada remisión de valores, aquello en que ‘blockchain’ tiene ventajas de costo y eficiencia sobre el sistema tradicional o ‘tradfin’, identifique y esté en capacidad de reportar a las partes en cada punta.

En ese sentido es que la norma busca asemejar a la tecnología del siglo XXI con la tecnología del siglo XVIII, aspecto que los observadores miran con recelo.

La dificultad más clara en esto se produce porque los protocolos de ‘blockchain’ sobre los que operan los mercados valor en ‘crypto’ son por definición descentralizados y en gran medida automatizados.

Parece fácil decir que los responsables de reporte son quienes ven salir y entrar el activo en su balance. Y hasta ahí todo bien. Pero la automatización de transacciones, como un pago de regalías y de servicios que se automatiza y cuyo destino luego se reparte entre los participantes del protocolo para financiar su operación, o se destruye, sin fronteras nacionales, ya no es un caso tan claro.

Regular las rodaduras de los carros describiendo las especificaciones de las herraduras que deben llevar las pezuñas de los caballos no permite la innovación. En el Ecuador también habrá que sacudirse si se quiere innovación tecnológica.