Columnas

Otro mundo

Si uno “viaja” a través de la normativa nacional va encontrando diferentes alicientes.

El transporte proporciona un entorno crítico que permite el desarrollo económico y social, estabilizar el cambio climático.
El transporte proporciona un entorno crítico que permite el desarrollo económico y social, estabilizar el cambio climático.EXPRESO

Uno de los desafíos ambientales y sociales más difíciles de nuestro tiempo es la gestión de la movilidad de las personas y los bienes. En 2030, el tráfico de pasajeros superará los 80.000 millones por km, un aumento de 50 %, y el volumen de carga crecerá 70 % a nivel mundial de acuerdo al Banco Mundial; de ahí que la movilidad sostenible sea importante.

Si uno “viaja” a través de la normativa nacional va encontrando diferentes alicientes: transferencias e importaciones con tarifa cero para vehículos eléctricos y sus repuestos para uso particular, transporte público y de carga; tarifa cero de IVA para servicios de carga eléctrica (las llamadas electrolineras) brindado por las instituciones públicas o privadas para la recarga de todo tipo de vehículo que sea 100 % eléctrico (hasta ahora BYD tiene electrolineras para transporte público y taxis en Loja y Guayaquil); exención tributaria al Impuesto a Consumos Especiales - ICE a los vehículos motorizados eléctricos; exención en los gastos y costos de promoción y publicidad de bienes y servicios relacionados a vehículos eléctricos; exención de pago de impuesto solo para la primera transferencia de vehículos motorizados eléctricos destinados al transporte público de pasajeros.

A esto sumemos que la tarifa eléctrica preferencial es de USD 0,043/kWh en las electrolineras para carga nocturna y fines de semana; y que en nuestro país el 90 % de la energía que consumimos viene de hidroeléctricas, que es energía limpia.

En marzo del 2019, la Ley de Eficiencia Energética dispuso: el plan nacional de eficiencia energética será cada 10 años; el transporte público, de carga pesada y de uso logístico por medios eléctricos se priorizará como medida de eficiencia energética en la planificación pública; para la comercialización de cualquier tipo de vehículo nuevo, este contará y exhibirá la etiqueta de eficiencia energética; desde el 2025 todos los vehículos que se incorporen al servicio de transporte público urbano e interparroquial, en el Ecuador continental, solo serán eléctricos; en un período de 10 años a partir de la vigencia de esta ley (hasta marzo del 2029), los gobiernos autónomos descentralizados municipales deberán establecer incentivos para fomentar el uso de vehículos eléctricos y facilitar su circulación.

El transporte proporciona un entorno crítico que permite el desarrollo económico y social, estabilizar el cambio climático, transformar el aspecto de las ciudades en cuanto a su aire, ruido y no más paredes con hollín del diésel; mejorará la salud de sus ciudadanos; y como esta movilidad tiene como eje la tecnología, conexiones y dispositivos móviles entregarán una mayor cantidad de datos y una mayor conectividad; se podrá conocer horarios de servicio público y privado como ‘car-sharing’ (compartir un vehículo), el ‘ride-hailing’ (transporte privado mediante una red de contactos directos entre particulares) y ‘carpooling’ (uso compartido de vehículos).

Bien dice Elon Musk, fundador de Tesla, Hyperloop y Space X, que solamente se debe pensar que la movilidad es lo suficientemente importante para hacerlo de todas formas; y así otro mundo es posible.