Editorial | El gran desafío está dentro de casa

El desempleo y la inseguridad ciudadana campean y si ambos componentes no mejoran, nada está hecho

El Gobierno, bajo su propio sello, ha trazado un camino con miras al desarrollo, pero que aún continúa incompleto. Que el país haya terminado el 2025 con la inflación más baja a nivel regional, que las exportaciones no petroleras hayan alcanzado cifras récord o que los niveles de riesgo país y reserva internacional hablen de la estabilidad económica de la que goza Ecuador son méritos que deben ser reconocidos, pero que también deben ser abordados desde otra óptica: ¿cómo hacer que estas cifras macro se reflejen en un real bienestar ciudadano?

La estabilidad fiscal sin duda ayuda a recomponer la imagen internacional que el país está logrando afuera; no obstante, el gran desafío sigue estando dentro de casa. El desempleo y la inseguridad campean y si ambos componentes, básicos para tener una vida digna, no mejoran, nada está hecho.

La brecha entre los indicadores macroeconómicos y la vida cotidiana de los ecuatorianos sigue siendo amplia. Para cerrarla, urge que este Gobierno priorice la política social, sin dejar de controlar la disciplina fiscal que ha logrado.

La seguridad ciudadana, la focalización del crédito en pequeños emprendedores, y garantizar el arribo de inversión que genere empleo de calidad en territorios concretos, siguen siendo grandes pendientes.