Solo el toqueteo

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Solo el toqueteo

Ya tienen que actuar de una manera decidida y valiente

El haber esperado que el presidente tome cartas en la abolición de la delincuencia, espero que valga la pena.

Sacar a las FF. AA. para que junto a la Policía Nacional erradiquen esta maldita peste, se ve con buenos ojos.

Por ahora solo buscan armas, pero, al ciudadano común. Dudo que encuentren alguna. Se han olvidado que el prófugo obediente de los mandatos del Foro desarmó a la población civil y la dejó a merced de los criminales que tienen armas de todo calibre para secuestrar, matar o robar a su antojo. Que nos hagan creer que no saben los lugares donde los malditos viven y tienen sus madrigueras, es una ofensa o una vergüenza.

En Guayaquil no hay sitio seguro. Solo falta oír que hubo un asalto en el cementerio y que aprovecharon una tumba para enterrar a su víctima. La imaginación de estos anormales no tiene techo.

Secuestran a un médico cerca de su lugar de trabajo. Felizmente lo dejan después de haberle dado un gran susto, más el robo del celular.

En un río aparece otro médico amarrado como un animal, reconocido por su credencial del hospital donde laboraba.

Asesinan a un atleta, catalogando el hecho como daño colateral ya que la otra persona con la que estaba era el blanco de los sicarios.

Presidente, el ciudadano común no tiene custodios. Sale a trabajar por necesidad u obligación. La familia que deja en casa, seguramente reza y a Dios le pide que lo traiga de regreso, sano y salvo. Ese es el ritual de todos los días.

Por favor acaben con esa plaga de miserables que saben que no serán repelidos pues gracias al prófugo y su mamotreto vigente, no podemos tener algo para defendernos. Sin tapujos y de manera frontal, la alcaldesa pidió que se permita el porte de armas con fines disuasivos. Seguro estoy de que el asaltante pensaría antes de cometer su delito. Podría salir lastimado o muerto. El pedido ha sido criticado por los expertos en nada. Acaben con la escoria ya. Nos está empezando a aniquilar a vista y paciencia del gobernante de turno atrapado por el mamotreto.

Ya tienen que actuar de una manera decidida y valiente.

Recuerden al batallón de caballería Febres-Cordero cuando limpió una zona de Manabí.