Sigla, amistad y lucha

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Sigla, amistad y lucha

Recuerde presidente, que lo único que necesita el mal es que los hombres buenos no hagan nada

Por definición, un conjunto de letras iniciales que sirven de abreviatura, es la sigla.

En nuestro medio ahora encontramos una cantidad absurda y que poco importa por sus consecuencias. Ejemplos, Cpccs, ATM.

En la ciudad, la ATM fastidia por su inoperancia en el control de los buses, por ejemplo. Sigue la tara del tiempo de recorrido y nos toca verlos compitiendo en las vías públicas, como en las avenidas del Periodista o Víctor E. Estrada, cambiando de carril y parando donde les viene en gana, a vista y paciencia de los miembros de la mentada institución. Parece que, como son de la misma gallada, no les importa las infracciones que cometen. Los que recaudan dinero de los palitroques que sembraron en Urdesa, dicen que eso no les compete. Otra perla son los letreros que indican tiempo para llegar a un sitio. Absurdo que raya en la estupidez. Lo lógico debe ser que indiquen distancia. Pero a los sabios de señalética les vale un...

Con el Cpccs las cosas son mayores. Abortado del mamotreto de Montecristi, no hay manera de abolirlo. Gente cuestionada, en franco y asqueroso contubernio entre partidos que hace poco no se podían ni oler, siguen nombrando a las autoridades de control.

El país, absorto y resignado, mira cómo lo siguen destruyendo en sus bases morales, al punto que se acepta cualquier despropósito por más absurdo que parezca.

Una vez más exhorto al presidente Lasso para que desaparezca el mamotreto que nos lleva de manera ya descarada, al abismo.

Quiero destacar la lucha frontal, valiente, documentada, de una persona que, en cada intervención en el circo, dicta clase de dicción y moral. Me refiero al señor Fernando Villavicencio Valencia. Con 20 como él, tendría que dejar de llamar circo a lo que de manera pomposa se llama Asamblea. Pensar que en ese sitio se hacen leyes y se fiscaliza, me da risa.

Recuerde presidente, que lo único que necesita el mal es que los hombres buenos no hagan nada.

No puede ser que la ROBOLUCIÓN siga torpedeando a su gobierno.

Reacción es lo que esperamos. El rato menos pensado se acaba la democracia.