El pretencioso

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El pretencioso

Nos escapamos de esa plaga SOCIOLISTA de una manera frontal, de tal suerte que no podemos aceptar que embobados izmierdistas nos conduzcan otra vez a esos corrales de infamia

Resulta que el autotitulado representante de una minoría, muy suelto de huesos suspende la manifestación de anarquía, como la del octubre negro del 2019 y se va con sus borreguitos a conmemorar a sus muertos, pero promete regresar a causar zozobra y destrozos en aras de sus exigencias al Gobierno, que busca salir de la crisis heredada por los 14 años de la ROBOLUCIÓN.

Condiciona su asistencia al diálogo si la televisión se presenta y, de agache, se da a conocer de una manera gratuita. La verdad es que las agallas de este indígena no tienen límites. Seguramente está acostumbrado a sus intervenciones, sin invertir un centavo. Los izmierdistas listos a utilizarlo.

¿Con qué armas vendrán? ¿Cuánto dinero habrá recibido?

En una entrega anterior le decía que ese dinero recibido y robado lo emplee en mejorar en algo a sus congéneres, pero él prefiere ponerlos como escudos y lograr lo que le han ordenado. Sabe que los ridículos de los derechos humanos aparecerán, los ayudarán a no ser procesados y de paso los convertirán en víctimas de las fuerzas del orden, que excedieron, según ellos, su accionar para defendernos. Otra demostración del poder malsano del mamotreto de Montecristi. Por cierto, ¿qué espera el presidente para ponerlo en su sitio? ¿Será posible que siga confiando en la obra macabra que fue elaborada para los ROBOLUCIONARIOS? ¿Creerá que con ese barco cargado de estiércol va a llegar a buen puerto?

Este país realmente merece otra suerte. No puede ser que cualquier trasnochado se erija en representante o dueño de su presente y futuro. No le importa su historia y mucho menos la gente. Llegan inmersos en doctrinas obsoletas y fracasadas. Se valen de la ignorancia de la masa votante, mantenida en esa situación de manera intencionada.

Con el cuento de una manoseada democracia, de una elección amañada, se perpetúan en el poder. Ejemplos vivientes, Cuba, Venezuela y Nicaragua.

Nos escapamos de esa plaga SOCIOLISTA de una manera frontal, de tal suerte que no podemos aceptar que embobados izmierdistas nos conduzcan otra vez a esos corrales de infamia.