Presidente, usted puede

  Columnas

Presidente, usted puede

Para terminar permita las bases de los dueños del mundo para una lucha a muerte contra la droga y su maldición

Para nadie en su sano juicio, es desconocido que sus funciones al mando del país son muy duras e ingratas. Ud. lo sabía, de manera que nada le llamará la atención.

Esta vez quiero felicitarlo por el nombramiento de un ser humano honrado y capaz para que esté al frente de la Dirección General de Aviación Civil. Los frutos los verá muy pronto. Al Gral. Birket Mórtola le toca una ardua tarea, pero sabrá manejarla para beneficio del país. Ojalá se decida acabar con el llamado aeropuerto de Daular. Ya tenemos uno, cuya pista se puede ampliar. En la actualidad han aterrizado gigantes del aire sin peligro ni problemas. La ciudad lo rodea. Eso pasa en las grandes urbes y la vida continúa. Quizás podrían optimizar las ayudas para los aterrizajes y ofrecer condiciones que sean atractivas para las aerolíneas. Es posible que los que se beneficiaron con la proximidad de sus tierras al nuevo aeropuerto protesten, pero tendrán que entender que Guayaquil es primero y la calle de servicio con su cerca ornamental ver por dónde le encuentran mejor uso. Otro acierto ha sido incorporar a su equipo económico a la Sra. Ec. Molina de Fabre, con amplia experiencia en manejo de créditos otorgados por instituciones financieras internacionales.

Debería reunirse también con el autor de un proyecto llamado quinto puente o puente sur en Guayaquil, su ciudad, pero con beneficios innegables para el Ecuador. Su gobierno debería hacer la obra. Cuidado solo conoce otro proyecto con tintes regionalistas/centralistas por decir lo menos. El autor es el Sr. Dr. Ing. Ottón Lara Montiel. Si lo escucha, le aseguro que hace la obra y pasará a la historia por una acción más. Los dos gobiernos izmierdistas lo descartaron por falta de fondos, que seguro se los robaron. No pierda una oportunidad de oro y ni considere el pedido de la Municipalidad de Guayaquil para ejecutar la obra.

Señor presidente, en el momento de los créditos, olvídese de los chinos. Como dirían los muchachos, esos nos sacan la madre, y de paso nos clavaron el maldito virus que viene resultando peor que la peste de Bin Laden y las torres gemelas.

Para terminar permita las bases de los dueños del mundo para una lucha a muerte contra la droga y su maldición.