Columnas

Mamotreto a la medida

El inicio de la mentada carta política se hacía con cierto decoro y el tiempo necesario para su redacción.

El origen de los males que ha experimentado nuestro país en más de 10 años de aparente democracia, está plasmado en la llamada Constitución de Montecristi. Elaborada por gente extraña a nuestra realidad, le sirve para los malévolos propósitos que todavía pretenden la mosca de Bélgica y sus huestes.

El inicio de la mentada carta política se hacía con cierto decoro y el tiempo necesario para su redacción, pero ese ritmo no era el apropiado para la mente calenturienta del mandado por el Foro de Sao Paulo. Se cambió la cabeza y casi por arte de magia “flotó” el mamotreto que nos tiene sumidos en el caos. Nada de extraño sería que todo haya sido un tongo y que la mentada constitución haya llegado casi redactada en su totalidad.

Lujos y gastos por doquier. Hasta crearon una sede que ahora visitan los curiosos interesados en ver cómo se gastó el dinero que hubiera servido para mejorar sobre todo la Educación del pueblo ecuatoriano, tan venida a menos.

Demostrado está que esas tendencias políticas tenían que mantener en la ignorancia a sus votantes, satisfechos con dádivas y migajas, mientras se repartían la riqueza, que era de todos.

El gobierno de turno debe con acciones políticas permitidas, sacarnos el dogal que nos tiene asfixiados y que nos impide reaccionar contra los serviles de movimientos extraños a nuestra historia.

El Cpccs ahora nos ofende con la condecoración a uno de los causantes de las revueltas de octubre. Nadie puede abolirla para evitar su accionar. Constituye un ejemplo más del mamotreto malsano.

Los experimentos de la Robolución nos llevan a la destrucción, con hambre, miseria e ignorancia. Otro ejemplo, la ministra Andramuño y su disposición absurda sobre la prescripción de antibióticos.

Señor presidente Moreno, cierre las fronteras y expulse a los indeseables que nos han invadido. Coincidencia, dirán, pero la delincuencia, en auge, se pasea por todos lados.

Si les fastidia el neoliberalismo, acuérdense de la Social Democracia. Olvídense del socialismo siglo XXI, fracasado en los países que asaltó.