Perspectivas políticas 2020

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Perspectivas políticas 2020

La mayoría de los actuales presidentes han tenido, o tienen, problemas con la gestión de sus antecesores, o sucesores, que buscan “desmontarlos”, como: el supremacista y ultraconservador Trump, que persigue implacablemente a todo lo realizado por el primer presidente afrodescendiente y demócrata, Barack Obama; igual ocurre en México, entre el presidente actual, ex-PRI y ahora de Morena, AMLO, con respecto a el priista Peña Nieto

Similar situación tenemos en Brasil, Argentina, Chile, Ecuador o en Bolivia, tras la renuncia obligada de Evo con su sucesora, una presidenta encargada. Esta situación generalizada de rupturas políticas provoca en la región situaciones de discontinuidad e incertidumbre que atentan en la calidad de la democracia e impiden lograr consensos para el desarrollo económico. La tendencia se agudizará más en 2020 en Ecuador, porque un débil régimen como el de Moreno continuará con la muletilla de endosarle culpas a su anterior socio y, más ahora, que busca chivos expiatorios relacionados al paro de octubre que le permitan ascender del 19 % de aprobación de su gestión y concluir mandato. En este escenario, preñado de mediocridad y ambiciones, encontramos una oposición política que no funciona ni aporta constructivamente, sino que está pensando electoralmente, abonando al mayor descrédito de los partidos políticos y de la política. Coadyuvando con ello a que se vayan vigorizando propuestas populistas como la de la controvertida RC. El caudillo antes y la administración Moreno, con el rupturismo en la continuidad, han implantado la desinstitucionalización para resolver los problemas en la gestión del Estado y conflictos sociales, en lugar de enfrentarlos con políticas públicas y la dupla diálogo-consenso. Desde esta perspectiva, los diálogos instaurados desde 2018 van camino al fracaso y el Gobierno decidirá con los empresarios. La crisis política es tan profunda, que según Latino Barómetro 2019, la Asamblea Nacional ocupa el último lugar en credibilidad y en un puesto medio-bajo se encuentra la Administración de Justicia. Las iglesias y FF. AA. ocupan lugares destacados.