Columnas

Novedades electorales

El electorado quiere nuevas propuestas y soluciones viables que ataquen sus graves problemas cotidianos.

Las elecciones del 7 de febrero, primera vuelta, nos confirmaron algunas hipótesis planteadas y también han deparado algunas sorpresas que no esperábamos. Entre las primeras señalamos el posicionamiento de la “tercera vía”, encabezada por Yaku Pérez-Pachakutik, lista 18; la necesidad de una segunda vuelta para definir al presidente y vicepresidente, como consecuencia de 16 candidaturas y el fraccionamiento de la votación; y el alto nivel de faccionalismo de la heterogénea derecha ecuatoriana, representada en 11 de las candidaturas. Mientras, en el segundo grupo nos ha sorprendido la alta votación lograda por el candidato de la Izquierda Democrática, Xavier Hervas; el bajo nivel de ausentismo de los electores asustados por los contagios de coronavirus (se registra un índice de alrededor de 18 % mientras el promedio histórico es de 25 %); la escasa diferencia de votación y la lucha por las papeletas rezagadas e inconsistentes entre los candidatos Pérez y Lasso; y la caída electoral del ultraconservador Guillermo Lasso, de la alianza derechista CREO-PSC. Nuestra interpretación de esta coyuntura electoral es: repudio total a las candidaturas que se han identificado con el neoliberal e incapaz gobierno de Moreno, incluyendo el agotamiento de los rabiosos discursos anticorreístas y que nos convertirán en otra Venezuela. El electorado quiere nuevas propuestas y soluciones viables que ataquen sus graves problemas cotidianos, por eso más del 80 % de la votación nacional se ha concentrado en 4 candidaturas y la disputa por la segunda vuelta es entre 3 candidatos, por primera vez en estos 43 años de una esquiva democracia. Los electores ecuatorianos no se han dejado seducir por las propuestas clientelares del neoliberal banquero de crear empleos y subir el sueldo o del caudillo católico y boy scout, que propone darnos dinero gratuitamente y otras maravillas que siempre las inician pero las dejan inconclusas. Los nuevos actores socioelectorales están por “la tercera vía”, de Pérez y Hervas, con nuevos relatos como los ambientales, la defensa del agua y la naturaleza, o el desarrollo de la agricultura con generación de valor agregado, entre otros.