Columnas

“Viruciones” (2)

'Si no cumplimos con rigor el aislamiento, no se podrá controlar la difusión del coronavirus’.

William Davis, en Estados nerviosos, 2019), establece: “a despecho de todos los logros del progreso científico, hay un desasosiego latente con respecto a los principios en que se fundamentó el progreso y el modo en que se reparten los beneficios.”

Añade: “en el siglo XVII, la muerte azotaba a las familias y las comunidades con una regularidad que es difícil imaginar desde la privilegiada posición de una sociedad próspera del siglo XXI.” Estos días es más fácil hacerlo, cuando sentimos un miedo e incertidumbre parecidos. Veámoslo:

1. Ciertos hábitos van a ser difíciles de retomar. Creo que volveremos a darnos las manos como señal de saludo, pero repartir besos a diestra y siniestra, va a cambiar.

Ojalá prevalezca el hábito de lavarnos las manos, no como Pilatos, sino por razones de higiene, en un mundo que hemos apreciado cuán contaminado lo tenemos.

2. La monarquía española está sufriendo un ataque de coronavirus.

Con suerte para ella, Felipe VI parece poseer los anticuerpos necesarios para enfrentarlo. Ojalá todo lo que está ocurriendo vuelva a unir a España.

3. En el Ecuador, el coronavirus acabó en simultánea con dos ministros.

En el caso de Salud, queda claro que esta no ha sido la cartera financieramente mejor atendida.

4. Ojalá todo lo que está ocurriendo sirva para revalorizar, no solo en el discurso sino también en la disponibilidad financiera, a tan importante ministerio.

Los últimos tres meses han servido para evidenciar el desastre en que lo dejó la década infame.

Obtener recursos para enfrentar como es debido la pandemia, es la primera obligación del nuevo ministro.

De paso, cabe desearle todo éxito en su delicada gestión.

5. Corresponde ahora incentivar las pruebas diagnósticas, y que el pueblo cumpla sus deberes con rigor.

Es el primer factor de victoria contra el coronavirus.