Columnas

Miscelánea cordial

"En medio de los sucesos cotidianos, una enorme desconfianza se genera con el bochornoso espectáculo protagonizado por la función Electoral"

Se nos fue Miguel Villacrés Medina. Sirvió como dirigente de la Pequeña Industria y llegó a diputado Constituyente y a candidato a la Vicepresidencia de la República. Sobre todo fue un ecuatoriano ejemplar en sus valores cívicos. Sentí mucho su largo periodo de enfermedad y ahora su desaparición física. Me queda su recuerdo grato de compadre afectuoso, siempre inquieto por las cosas de la patria. Paz en su tumba.

El viernes recién pasado, la Cámara de Comercio de Guayaquil tuvo un repetido gesto de reconocimiento a los comunicadores sociales que, desde las distintas actividades periodísticas son Voces de Libertad, tal cual reza el programa que los otorga. Me he sentido muy honrado con un discernimiento como Mejor Editorialista. Felicidades a los colegas premiados y renovación de gratitud a la Cámara de Comercio.

La asambleísta Dallyana Passailaigue nos regala con Mujeres de Hierro. Bellamente editado, su libro es una evocación de su abuela Italia Baquerizo Vera, llena de matices sentimentales y autobiográficos. Su lectura enriquece el conocimiento del feminismo no fanático de su autora, que es sin duda, un ser libre que sabe trabajar por su género y deja ver como “a cada paso, tanto en la vida como en la sociedad encontraremos la presencia de lo viejo en lo nuevo”.

A la fecha, no sé cómo va a terminar el ‘impasse’ entre el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral. Lo deseable es que, apegados a la Ley, se resuelva pronto. Por el momento, a más del descrédito institucional, se está poniendo en riesgo el proceso electoral de febrero. Sin subterfugios y manipulaciones, la ley no puede tener la ambigüedad que se le otorga y las competencias, aparentemente, están suficientemente claras. ¿Qué motiva los comportamientos beligerantes y las ambigüedades que califican de distinta manera situaciones semejantes?

La función Electoral y sus organismos nos están debiendo explicaciones. No se puede, a nombre de nada, jugar irresponsablemente con el desarrollo de un acto democrático fundamental: el sufragio.