Columnas

Trabajar y cuidarse

"Hay que empezar a salir a trabajar. Se espera el resultado de una reciente investigación y se decidirá avanzar al verde. Entonces habrá que extremar los cuidados, pero salir a trabajar"

El asunto es sencillo. Ni los que podrían seguir guardando la más estricta cuarentena ni los que se ganan su pan saliendo a trabajar cada día pueden continuar en la actual situación. Todos tienen que salir a producir para que la crisis económica no se incremente y agrave la crisis sanitaria.

Toca sí, que conocidas en alguna medida las mafias que se tomaron los hospitales para montar una red delictiva que ha causado miles de muertos al haber desestructurado el sistema nacional de salud que, aunque incipiente, tenía capacidad para enfrentar de mejor manera la pandemia, procedamos a realizar nombramientos, de los profesionales vinculados con la atención de salud y administradores idóneos que obedezcan a la calidad profesional y no a su vinculación con la narcomafia.

Nadie sospechoso puede ser nombrado para conducir instituciones vinculadas al sector salud, ni a ningún otro, pero dada la pandemia de corrupción, al menos en aquel.

En mi experiencia de ministro de Salud jamás ningún legislador ni el presidente Hurtado me pidieron tal o cual designación. De paso, la ley de entonces obligaba a que los directores provinciales tengan maestría en Salud Pública y, con ese requisito se procedió a nombrar los cargas en que por vacantes suscitadas se produjo la necesidad de reemplazos.

Por lo demás, como le consta a los funcionarios de entonces, jamás se prescindió de los antiguos cuadros. Era un personal con experiencia al que se comprometió con una inédita campaña de vacunación, dado que las previas no culminan ni con el 40 % de cobertura.

Cabe destacar el amplio respaldo otorgado por el presidente Hurtado, que jamás interfirió con la gestión desarrollada con total libertad.

Uno de los afanes fundamentales de entonces fue el de robustecer el Consejo Nacional de Salud y el de crear Consejos Cantonales y hasta parroquiales de salud, en todo el territorio nacional. Como había muchos hospitales contratados y sin entregar, se privilegió su recepción, aunque algunas compañías habían desaparecido. Fueron creadas ex profeso. La corrupción no es nueva. Ahora hay que cuidar y cuidarse.