Columnas

Montevideo 1920

"Respecto a Guayaquil, y en muy pocas líneas, resaltaba la existencia de “… buenos edificios de cemento armado”

Hace poco más de cien años, entre el 1 y 7 de marzo de 1920 se celebró en Montevideo, Uruguay, el Primer Congreso Panamericano de Arquitectos. En este participaron representado al Ecuador los arquitectos Luis Felipe Donoso Barba, Francisco Espinosa Acevedo, Jorge Janín Córdova, Antonino Russo, Paolo Russo, Ing. Augusto Ridder, Rafael Alberto Sánchez y J. Gualberto Pérez, quien, a pedido de la Sociedad de Ingenieros y Arquitectos del Ecuador, presentó la ponencia Historia de la Arquitectura en la República del Ecuador.

En el trabajo presentado por Pérez se hacía un repaso sobre las características de la arquitectura del país desde el período preincásico hasta la década de 1920 y dedicaba casi la totalidad del texto a ejemplos coloniales y neoclásicos de la ciudad de Quito. Ramón Gutiérrez considera que el trabajo de Pérez no solo era inusual para su época, sino también “… sumamente interesante porque ubica el objeto de su análisis histórico en una perspectiva historiográfica más libre”.

Respecto al resto del país, Pérez afirmaba que “… el arte de construir ha sido, en toda época, el reflejo del de la capital, puesto que para levantar sus edificios han solicitado siempre los proyectos a los arquitectos establecidos en Quito”. Se refería a las ciudades de la sierra, como Ibarra, Latacunga, Ambato, Riobamba y Cuenca, ya que separaba en su análisis a las ciudades de la costa, como Guayaquil, Portoviejo, Esmeraldas y Machala donde, según Pérez, “… las construcciones son de madera, y aunque hay muchísimas de buen gusto y que prestan todas las comodidades adecuadas a clima cálido, por su material no tienen todo el valor arquitectónico”.

Respecto a Guayaquil, y en muy pocas líneas, resaltaba la existencia de “… buenos edificios de cemento armado”, entre los que destacaba “…el Banco del Ecuador, el Banco Comercial y Agrícola, la Plaza del Mercado (se refiere al Mercado Central), la Biblioteca Nacional (que era de construcción mixta) y varias casas particulares”, como ejemplos de la naciente modernidad edilicia de la ciudad.