Educación para la reinserción social

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Educación para la reinserción social

'Los testimonios de quienes han seguido esta formación dan fe de que sí es posible la rehabilitación y la reinserción mediante la educación’.

En el año 2015 la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil suscribió con el Ministerio de Justicia, Derechos Humanos y Cultos y la Senescyt un Convenio de Cooperación Interinstitucional orientado a la formación universitaria de las personas privadas de la libertad. Este posibilitó desarrollar el Proyecto Piloto Centro de Rehabilitación Social Guayas: Proceso Formativo de Educación Superior.

El proyecto, que se inició el 18 de mayo de ese año con 120 estudiantes, contempla una beca para privados de libertad que cursen las carreras de Derecho, Trabajo Social, Turismo, Contabilidad y Auditoría, Administración y Marketing, en el Sistema de Educación a Distancia con una metodología de enseñanza que hace uso de la virtualidad con infocentros, la asistencia de un facilitador de estudios y una asistente con presencia diaria en el centro de reclusión, reforzado con clases presenciales a inicios, mitad y en la semana previa a los exámenes.

Los testimonios de quienes han seguido esta formación dan fe de que sí es posible la rehabilitación y la reinserción mediante la educación. Uno de ellos indicaba: “ha sido una de las mejores experiencias de mi vida. Ahora mis hijos se sienten orgullosos de que su papá está estudiando en la universidad. Llevo recluido más de 9 años. Estos últimos meses desde que empecé a estudiar son los mejores que Dios me ha permitido vivir y aspiro a seguir estudiando hasta llegar a ser un abogado, dedicado, honesto, con amor y valor a las personas, que se reinsertó gracias a Dios”. En otro testimonio otra PPL decía: “Para mí ha sido una experiencia muy grata, donde he visto la calidad humana de los profesores y su predisposición para ayudarnos en esta ardua tarea de formar personas de bien y crear profesionales. Pienso poner lo mejor posible de mí para madurar y llegar a ser un gran profesional. Le doy mil gracias a la Universidad Católica por brindarme esta oportunidad y a todos sus profesores por tenerme mucha paciencia”.

La Universidad Católica de Santiago de Guayaquil está dando un ejemplo que debe ser apoyado y fortalecido.