Columnas

La ciudad como solución

La mejor manera de recordarlo en poner en práctica esta concepción

Hace pocas semanas, el 27 de mayo, falleció uno de los más importantes referentes de innovación y sostenibilidad del urbanismo contemporáneo de Latinoamérica y del mundo: el arquitecto brasileño Jaime Lerner.

Originario de una familia de inmigrantes polacos judíos, Lerner nació en Curitiba en 1937 y se graduó de arquitecto en 1964 en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Federal de Paraná. Al año siguiente fundó el Instituto de Investigación y Planificación Urbana de Curitiba. En 1971, a los 31 años, fue elegido alcalde de su ciudad, cargo que ocupó hasta 1975; más adelante fue elegido por dos ocasiones adicionales, entre 1979 a 1983 y entre 1989 a 1992. También ocupó la gobernación del Estado de Paraná entre 1995 y 1998 y entre 1999 y 2002.

Lerner afirmaba: “La ciudad no es el problema, es la solución” y con esa visión transformó Curitiba, incorporando conceptos y propuestas novedosas en espacios públicos, movilidad y transporte, cultura, educación, reciclaje de residuos, entre otros aspectos, y, principalmente, en priorizar al ciudadano como eje de la planificación.

En los años que estuvo al frente de su ciudad ideó la Red Integrada de Transporte, con buses y estaciones de abordaje que circulan en carriles exclusivos. Un sistema que ha servido de referente a ciudades de todo el mundo, como Bogotá, Los Ángeles y Guayaquil.

Lerner convirtió a Curitiba en una ciudad limpia. Su estrategia fue novedosa: entregar cupones de transporte y de productos agrícolas a cambio de la basura entregada.

En espacio público, hoy la ciudad tiene cuatro veces más áreas verdes por habitante de lo que recomiendan los organismos especializados.

En una frase Lerner destacaba lo más importante de su visión de ciudad: “Curitiba no es un paraíso. Contamos con todos los problemas que las ciudades latinoamericanas tienen. Tenemos barrios marginales. Tenemos las mismas dificultades, pero la gran diferencia es el respeto dado por la gente debido a la calidad de los servicios que se proporcionan”. La mejor manera de recordarlo en poner en práctica esta concepción.