Febrero 2023, una nueva referencia
No es solo ganas lo que se necesita para gastar más y gastar bien, se necesitan recursos que provienen de endeudamiento público y petróleo
En los últimos días escuchamos noticias de que habrá cambios en el ritmo al cual se efectuará el gasto en temas sociales y de obra pública. Que la Inversión Social (Gasto Social, tanto corriente como de capital) en este 2023 llegará a USD 15 mil millones (mm) y que se empezarán a ver con mayor claridad los proyectos que desarrollará el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, ya que su presupuesto llegará a USD 1.000 millones (unos USD 600 millones adicionales) con un listado de carreteras y ciudades que las recibirán. Sobre esto, en las redes sociales decían que era muy tarde para empezar y creo que nunca es tarde. Es importante demostrar que se puede hacer.
El Presupuesto General del Estado en este 2023 considera un gasto de $ 26.300 millones, de ellos, más del 37 % se destina a Sueldos, 10 % a pagar intereses de la abultada deuda pública, el 21 % en Gasto de transferencias a la Seguridad Social y bonos sociales, y otro 22 % para Gasto de Capital e Inversión, que agrupa el Plan Anual de Inversión (PAI) y Transferencias a las prefecturas y municipios. El restante 10 % se gasta en Compra de Bienes y Servicios.
El Gasto de Capital e Inversión está presupuestado en USD 5.800 millones. La participación más importante en este rubro de Gasto es lo que anualmente se transfiere a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (prefecturas, municipios y juntas parroquiales) que para este 2023 supera los USD 3.300 millones. La Obra Pública del Gobierno se ve/debería ver reflejada en el PAI, que está presupuestado en USD 1.870 millones. Este sería el grupo de gasto a incrementar por el anuncio gubernamental.
Hasta que esto ocurra, veamos cómo le fue al PAI en los dos primeros meses del año.
Si el gasto ocurriera en partes iguales cada mes, lo cual se sabe no es así, se debieron gastar USD 311 millones hasta febrero, pero apenas va en USD 48 millones.
Dado que el anuncio oficial de mayor inversión es de reciente información, febrero se marcará como mes de referencia a la expectativa de un mayor ritmo de gasto de aquí en adelante.
No es solo ganas lo que se necesita para gastar más y gastar bien, se necesitan recursos que provienen de endeudamiento público y petróleo. Los impuestos, que a febrero para el Ministerio de Finanzas significaron USD 2.363 millones, se quedan cortos para cubrir la nómina (USD 1.448M), Intereses de deuda (USD 530M) y Otros Corrientes (USD 704M).
Tus impuestos no son obras.
Las obras, en su mayoría son posibles gracias al endeudamiento público, sobre el cual, en el largo plazo, muy poco hacemos para que no sea costoso.
Ojalá lograran mejorar la producción petrolera para realizar más inversiones sin necesidad de ‘reventar’ la tarjeta de crédito.
Marzo debe ser distinto, se debe buscar más liquidez. Febrero se lo vio complicado.
Hace rato no había déficit fiscal el segundo mes del año (- USD 425M), ni coincidido con un pago tan elevado de amortización de deuda pública (USD 1.200M).
Qué complejo debió ser el pago de nómina y seguramente veremos una elevada utilización de los fondos propios en la Reserva Internacional.
Se quiere mayor obra pública. Se necesitará más rápido acceso a financiamiento, en especial de aquellas llaves que no estén cerradas, ni asfixien.