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Diario Expreso Ecuador

 

El 2026

Se nota el pie mantenido en el acelerador de la reducción de déficit fiscal y el deseo de continuar en la ruta de achicamiento del indicador de endeudamiento público’.

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Con datos hasta agosto del presente año Finanzas publicó su reporte de Deuda indicando que llegó a USD 78.780 millones (M). En ese tamaño de deuda pública, la china sumó USD 4.117M y su perfil de pagos fue modificado semanas atrás para “diferir” más de USD 1.400M que vencen en 2023 y 2024. También se incluyen otros pasivos por USD 5.665M en los que destacan USD 2.378M por pagar al Banco Central del Ecuador (BCE) por la “compra” de acciones de Instituciones Financieras Públicas, entre ellas el Banco Pacífico.

Para la determinación del indicador Deuda/PIB, que debe llegar al 40 % en 2032, se consolidan algunos acreedores, siendo el más importante la Seguridad Social. El Biess mantiene USD 5.847M en Bonos de deuda interna que vencen escalonadamente hasta 2035 y el IESS USD 2.364M que vencen hasta 2027 en bonos identificados como 40 %, seguramente por ser pago del 40 % de pensiones que asume el Estado.

De acuerdo a Finanzas, el indicador oficial Deuda/PIB al mes de agosto es de 55,03 %, considerando USD 62.611M de deuda consolidada y USD 113.783M de PIB. Datos recientes del BCE ubican al PIB de 2022 en USD 116.010M, con lo cual la deuda total consolidada representaría en realidad el 53,9 %. Hasta diciembre la deuda debería aumentar cerca de 2 puntos del PIB por el tamaño del déficit fiscal esperado en este 2022, con lo que el indicador se ubicaría en las cercanías del 56 %, que es mejor al 57 % al que debía llegarse hasta el 2025 según lo establecido a partir de la Ley Orgánica para el Ordenamiento de las Finanzas Públicas.

Se nota el pie mantenido en el acelerador de la reducción de déficit fiscal y el deseo de continuar en la ruta de achicamiento del indicador de endeudamiento público.

Considero que las prioridades podrían cambiarse y pasar a suavizar el ritmo de achicamiento del déficit fiscal y enfocarse en mejorar el perfil de la deuda pública, tanto interna como externa y con ello trabajar en la mejora de la percepción sobre la economía que se refleja en el riesgo país, no tanto para poder regresar a los mercados internacionales colocando bonos en 2023, sino para mejorar las condiciones de ‘hospedaje’ a inversiones en el sector privado que hoy se ven afectadas por ese riesgo país muy superior a los 800 puntos en que se mantuvo durante el primer año de gobierno.

En el año 2026 empezará a pagarse capital de bonos externos reprogramados en pandemia y ese mismo año coincide la más alta amortización (USD 6.692M) de deuda de los siguientes 15 años, pero no por pagos de deuda externa, sino por vencimientos de bonos internos en poder del BCE (emitidos de enero a mayo de 2017) que no podrán ser ‘renovados’ o volver a ser colocados al BCE por restricciones legales. Es decir, deberán ser cancelados al BCE los USD 1.210M que vencen en 2026. En poder del Biess también vencen USD 1.212 millones en 2026, pero ese inversionista podría hacer el típico ‘revolving y mantener parcial o totalmente la inversión.

La “receta” china de “reperfilar” deuda serviría mucho en el 2026 para quitarle peso a la concentración de vencimientos en dicho año y que no nos vuelva a dar ganas de no pagar los bonos de deuda externa, que al final del día es lo que mantiene elevado el riesgo país. Trabajo hay.

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