Columnas

Fausto Ortiz: Primeros pasos

Su desesperación por recursos frescos y rápidos lo lleva a incrementar a 3 % la retención para grandes contribuyentes

Siete días tiene nombrado el nuevo ministro de Finanzas. La aparición pública más importante ocurrió pasando revista a los números que recibió del gobierno saliente y el acompañamiento a la reforma tributaria enviada a la Asamblea Nacional el mismo día de su posesión.

Por ser reemplazo de la primera seleccionada, no tuvo un proceso de transición dentro del Ministerio de Finanzas para hacer la entrega/recepción de las cuentas fiscales.

Los números que nos comentó ya formaban parte del análisis que todos habíamos hecho previamente.

Era muy difícil sostener que el déficit fiscal iba a ubicarse por debajo de los $ 3.500 millones (M), como hasta ayer señalaba el exministro Arosemena. La cifra apunta de $ 4.500M para arriba, la cual se ajusta con el déficit del 5 % del PIB que señaló el ministro Juan Carlos Vega Malo. ¿Para asustarse? Para nada. Moreno recibió un déficit de 5,8 % y Lasso de 5,9 % del PIB en el promedio de los períodos precedentes. El promedio desde 2021 a 2023 terminará en 3,5% del PIB. 

El gobierno del presidente Noboa arranca con menor presión por el ajuste, mucho mejor que los seis años previos, siendo en buena parte la razón del estancamiento de la economía, ya que el ajuste se vino dando en una inadecuada ejecución y bajo nivel de obra pública.

Que recibieron poca plata en la Cuenta Corriente Única es cierto. Pero bien pudieron recibir el mandato el 30 de noviembre para que les dejen los sueldos pagados. Decidieron recibir el poder una semana antes y fue lo correcto, porque mientras más rápido empiezan, más rápido corrigen. En esta primera semana se pudo transferir a tiempo arriba del 60 % de la nómina, con seguridad a los sectores sensibles y estratégicos (Salud y Educación). En breve deberían ser atendidos el resto. Prueba superada. La siguiente.

La Ley Orgánica de Eficiencia Económica y Generación de Empleo fue enviada a la Asamblea cuatro días después de asumir el nuevo gobierno. Se enfocó en lo justo, buscar un ingreso extraordinario originado en la remisión tributaria tal como lo hizo Correa dos veces, la primera en 2008 y la segunda en 2015, así como Moreno al inicio de su período presidencial. Identificó el empleo joven y la necesidad de incentivar zonas francas y alianzas público-privadas como elementos centrales de combate al nulo crecimiento de la economía desde 2018. Con prudencia no metió la mano al bolsillo de empresas o personas con más impuestos. Esperamos que la Asamblea no cambie el espíritu de la ley presentada.

Su desesperación por recursos frescos y rápidos lo lleva a incrementar a 3 % la retención para grandes contribuyentes que, en promedio, según fuente oficial, pagan impuestos equivalentes al 4% de sus ventas. Trabajar con promedios no es lo más adecuado. Al final algunos serán afectados más que otros. En la segunda o tercera reforma tributaria que seguramente veremos en estos 18 meses se podrá ir ajustando si existen fuertes distorsiones.

Siguen dentro del período de luna de miel para tomar acciones políticas y económicas, siguen dentro de la curva de aprendizaje, y en la medida que esta avance esperamos ver más señales de a dónde nos quiere llevar el Gobierno con el apoyo de algún plan o programa luego de ir corrigiendo fallas en sus primeros pasos.