Columnas

¡Yaku-enten los votos!

Esta es la crónica de un fraude anunciado. ¡Autoridades del CNE, Yaku-enten los votos!

Deben abrir un numero significativo de urnas y recontar sus votos, nuestra democracia lo necesita. No pueden hacer semejante canallada colectiva y desatender los pedidos formales de un candidato que prácticamente, está empatado en el segundo lugar, de la primera vuelta electoral. Este candidato tiene las mismas posibilidades que el otro para pasar, considerando el sinnúmero de inconsistencias y “errores” que se han encontrado en buena cantidad de las actas escrutadas.

Desde la segunda vuelta del 2006 no hemos hecho respetar la democracia en nuestro país; ya es hora de que despertemos y exijamos transparencia, para que quien sea que fuere el candidato que pase a la segunda vuelta lo haga con legitimidad, sin que exista la más mínima sombra sobre su participación y resultado. Recordemos que quien pase al balotaje estará cada vez más cerca de convertirse en el próximo presidente de los ecuatorianos.

Las autoridades del CNE y del TCE no pueden hacerse los desentendidos y mirar hacia otro lado, frente al reclamo del candidato Pérez. La diferencia de resultados de la primera vuelta entre el segundo y tercer lugar es tan estrecha que ninguna autoridad debe arriesgarse a reconocer los resultados finales sin dar oportunidad a un reconteo significativo, que derrame tranquilidad entre todos los participantes del último proceso electoral.

Ecuador no está para bromas, ni tomaduras de pelo. Estas elecciones son determinantes, para salvar o hipotecar el destino de nuestra nación. Hasta ahora, las huestes del mal cabalgan sin obstáculo hacia la reconquista del trono perdido. Se anuncian marchas, paros, derecho a la resistencia y demás acciones judiciales frente a una latente amenaza de fraude. Ante ello es necesario que el Tribunal Contencioso Electoral defienda la democracia y devuelva la calma al país, disponiendo el reconteo solicitado.

Demandamos la honestidad necesaria para proceder conforme la moral, las buenas costumbres y las leyes demandan. Esta es la crónica de un fraude anunciado.

¡Autoridades del CNE, Yaku-enten los votos!