Columnas

Trampantojo

'Un acuerdo entre privados no reemplaza a las normas constitucionales protectoras de derechos sociales'.

El Estado de derecho implica la sumisión al ordenamiento jurídico, por ello resulta inadmisible que las autoridades nos vengan con la sandez de que como “la realidad superó la legalidad”, los “acuerdos entre privados”, ahora van a reemplazar las leyes y la Constitución.

Este mal llamado proyecto de Ley Orgánica de Apoyo Humanitario no tiene nada de eso, pero sí de inconstitucional, de regresión de derechos irrenunciables y de quitarle el dinero a los ecuatorianos en un duro momento de carencias económicas.

La Constitución prohíbe específicamente disminuir el salario de los trabajadores, que es justamente lo que propone el Gobierno, disfrazando de tributo solidario; un atraco colectivo.

En el derecho civil impera el principio de igualdad entre las partes, por ende, el acuerdo entre partes iguales sí funciona, porque ambas se encuentran en similares condiciones para negociar. Por ello, en teoría, no existiría sumisión.

El legislador comprendió que la asumida igualdad que opera en el derecho civil no aplicaba para las relaciones laborales, pues claramente hay una parte más débil que la otra, generándole desventaja para negociar su contrato. Debido a ello, el derecho laboral se separa del derecho civil y tiene su propia rama, con principios propios, como el “in dubio pro operario”, con derechos irrenunciables e intangibles. Ergo, tenemos normas protectoras que defienden al trabajador del abuso de su empleador, porque frente al poder económico no existe negociación, sino imposición.

Las normas laborales fueron creadas específicamente, para proteger a la parte débil de la relación laboral, no para proteger al empleador, con acuerdos forzados e imposiciones, como claramente pretende este trampantojo.

Un acuerdo entre privados no reemplaza a las normas constitucionales protectoras de derechos sociales.

Basta de vulnerar derechos y conquistas, basta de proponer zoquetadas inconstitucionales. Respeten la jerarquía de las normas y ya dejen de actuar como monos con ametralladora. Ese proyecto debe archivarse por inconstitucional.