Columnas

Deshonestidad académica

"Nuestra ‘alma mater’, cuna de la educación y sabiduría, siempre se ha caracterizado por su espíritu revolucionario, por no callar y alzar su voz ante los atropellos y la injusticia"

La deshonestidad académica o fraude académico es cualquier comportamiento intencional que busque un beneficio académico, económico, afectivo o de cualquier otra índole, que vaya en contra de los principios éticos de las instituciones educativas o de la ley.

La semana pasada, gracias a la prensa libre se denunció una supuesta deshonestidad académica en la ‘alma mater’ porteña. Ante esto, la Comisión Interventora y de Fortalecimiento Institucional para la Universidad de Guayaquil se pronunció rechazando estos actos reprochables y afirmó que el docente involucrado fue separado inmediatamente de la institución. La máxima autoridad de la universidad también invitó a la ciudadanía y a la comunidad universitaria a identificar “a los enemigos de la universidad, los que están en contra de su progreso y de su camino a la excelencia”.

Coincido; todo tipo de acto deshonesto merece el rechazo de la sociedad, pero lo importante en estos casos es actuar con celeridad y tomar las medidas necesarias para subsanar, corregir y prevenir este tipo de situaciones.

Recordemos que la deshonestidad académica no es solo copiar en un examen, ni es exclusiva de los estudiantes; lamentablemente, la deshonestidad académica también la cometen las autoridades cuando entregan cátedras a dedo a favor de docentes amigos, sin considerar la especialización, conocimientos, experiencia y titularidad del docente, o cuando se discrimina a los profesores en beneficio de otros con quienes se tienen afectos, sin importar que por este tipo de decisiones antojadizas se prive a los estudiantes de recibir todos los conocimientos que un profesional especializado en su rama puede entregar.

Nuestra ‘alma mater’, cuna de la educación y sabiduría, siempre se ha caracterizado por su espíritu revolucionario, por no callar y alzar su voz ante los atropellos y la injusticia. Las autoridades deben tomar las medidas correctivas al interior de su seno, para que nuestra querida universidad brille en lo académico y deje de estar en el ojo público por situaciones bochornosas, oscuras y deshonestas.