Columnas

Mujeres y su lucha

"Felicidades en su mes a todas las mujeres trabajadoras, honestas, valientes y guerreras"

A propósito del Día Internacional de la Mujer, es importante que todos alcemos nuestras voces en contra de los delitos que la agravian, en particular, el acoso, una figura atendida de manera ligera por nuestras leyes.

Resulta inadmisible y repugnante que en muchos lugares se siga mirando a la mujer como un objeto y no considerarla como una persona con capacidad de liderar y trabajar, con eficiencia en diversos campos profesionales. Esto ha sido parte de la historia de las mujeres y su lucha.

Se entiende por acoso todo comportamiento atentatorio a la dignidad de la persona y que tenga como resultado su menoscabo, maltrato y humillación. Recordemos que uno de los elementos fundamentales del acoso es la presión que ejerce el poder sobre el subordinado. Lamentablemente, en Ecuador el 97 % de las mujeres afectadas no interponen una denuncia y callan por temor a represalias, debido a que nuestras políticas públicas van encaminadas a proteger al poderoso y no a la víctima. No es suficiente que, frente al acoso, a la mujer se la indemnice con el equivalente de un año de la remuneración que venía percibiendo, más el despido intempestivo o con una ridícula multa al agresor, que no supera el 10 % de su remuneración, esto, si es que por un milagro logra probarlo.

El código penal tipifica como delito al acoso sexual cuando la persona solicita algún acto de naturaleza sexual por su situación de autoridad laboral, docente o cualquier otra forma que implique subordinación de la víctima, cuando exista la amenaza de causar a la víctima un mal, sancionándolo con una pena de 1 a 3 años; pero se olvidaron de incluir en la ley los gestos, las frases o las conductas inapropiadas, que también son acciones lesivas contra la mujer.

Es necesario reformar nuestras leyes y endurecer las sanciones, como acontece en el primer mundo, donde la acusación de acoso tiene una implicación civil y penal, con posibilidad de cárcel al depredador y una indemnización significativa a favor de la víctima.

Felicidades en su mes a todas las mujeres trabajadoras, honestas, valientes y guerreras.