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Diana Acosta-Feldman | Silencio cómplice

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El pueblo iraní no pide lástima, pide solidaridad activa, pide reconocer estas masacres como crímenes de lesa humanidad

Según reportes de prensa, miles de iraníes han sido asesinados por protestar contra la cruel dictadura islámica. Lo que empezó a finales de 2025 como protestas legítimas por el colapso económico se transformó en un levantamiento masivo nacional para poner fin al perverso gobierno que, en respuesta, desató una masacre contra su propio pueblo.

La dictadura iraní pretendió, mediante un apagón total de internet, ocultar la represión contra los manifestantes; sin embargo, la prensa libre mostró al mundo los cientos de cuerpos de quienes luchaban por su libertad apiñados en las calles y en las morgues.

¿Dónde están las organizaciones ‘progresistas’ que no salen a defender los derechos fundamentales vulnerados por el régimen tirano?

Este ensordecedor mutismo no es casualidad; es la muestra de que ciertos líderes políticos y organizaciones, que se autodenominan protectoras de los derechos humanos, no tienen un compromiso real con los principios universales, pues defienden causas selectas según su conveniencia.

No basta con que la ONU se declare “horrorizada”, ni con que la Comisión Europea califique la masacre de las víctimas como “espeluznante”. Se requieren acciones firmes contra el régimen genocida, con la misma firmeza con que se han pronunciado los líderes de Israel y de Estados Unidos.

El pueblo iraní no pide lástima, pide solidaridad activa, pide reconocer estas masacres como crímenes de lesa humanidad, junto con sanciones reales y presión diplomática coordinada.

La historia juzgará el silencio de aquellos líderes que traicionaron sus principios por tener una doble moral manchada y desdeñada. Esa ha sido la estrategia del dictador: contar con la indiferencia internacional para seguir acabando con inocentes.

Las plumas y las voces que defienden la libertad deben encenderse. Recordemos que el oprobioso régimen de Irán es uno de los proveedores de recursos para los estratos violentos, las mafias y los terroristas que operan en el mundo. Es hora de que el mundo libre reaccione y corte de tajo a este monstruo para lograr una verdadera justicia social.