Jaime Izurieta | El propósito del sistema
El resultado nos obliga a cuestionarnos la validez de los marcos regulatorios tal y como existen hoy
El propósito de un sistema es lo que produce. Los marcos regulatorios de las ciudades vienen funcionando desde alrededor de los años 70, con una constante retroalimentación de resultados poco deseables. Eso nos indica que el estado actual de las ciudades, con focos de pobreza extrema, congestión de tránsito, construcciones descontroladas y espacios públicos inutilizables, es lo que el sistema está diseñado para producir.
La recomendación estándar de los expertos es realizar pequeños cambios cautelosos y consensuados, por lo cual los cuerpos legales se componen de miles de parches, ordenanzas sobre ordenanzas, soluciones normativas inconsistentes y mandatos sin dirección.
El resultado nos obliga a cuestionarnos la validez de los marcos regulatorios tal y como existen hoy.
La reingeniería necesaria no pasa por engrasar los engranajes de una estructura podrida, sino por un acto de sustracción valiente.
Debemos transitar de un modelo prohibitivo, obsesionado con microgestionar el uso privado, hacia uno permisivo que sea implacable únicamente con el impacto público.
Hoy, la normativa castiga la iniciativa y premia la retroalimentación de un sistema roto.
Hemos construido un laberinto legal donde la informalidad no es una anomalía, sino la única respuesta lógica de supervivencia ante un sistema diseñado para excluir. Si la ‘ciudad formal’ es inalcanzable para la mayoría, entonces la norma es la que está equivocada, no la gente.
Una verdadera reingeniería urbana requiere simplificar el código hasta sus huesos: reglas claras de convivencia, respeto irrestricto al espacio común, y libertad y flexibilidad en todo lo demás. Necesitamos devolverle a la ciudad su capacidad de adaptación, permitiendo que el mercado, los vecinos y los innovadores resuelvan problemas que los planificadores de escritorio llevan cincuenta años intentando legislar, con resultados menos que deseables.
Si queremos resultados distintos, la reingeniería del sistema debe ser absoluta.