¿Qué esperar del nuevo semestre?

  Columnas

¿Qué esperar del nuevo semestre?

...habrá que moverse más rápido para trasladar recursos a sectores débiles, tanto para cumplir los ofrecimientos consecuencia de la paralización, como los planes que previamente mantenía el Gobierno pero falló rotundamente en comunicarlos’.

Las cifras fiscales durante el primer semestre del año muestran un mejor desempeño de recaudación de impuestos, en buena parte por la reforma tributaria que ha permitido mayores ingresos en los últimos cuatro años, superando en USD 1.300 millones lo recaudado un año atrás. Los ingresos petroleros en el primer semestre de 2022 se ubican USD 1.100 millones sobre el mismo período del año anterior y a la mitad del año ya supera el 80 % del presupuesto inicial.

El Ingreso anual por impuestos podría llegar a USD 14.700 millones y mantener el excedente sobre lo presupuestado inicialmente, que es idéntico a los USD 13.400 millones recaudados en 2021.

Los actos de vandalismo que rayaron en terrorismo afectarán los ingresos petroleros cuando se haga el análisis al finalizar el año y se junte el costo de la paralización de la producción con los cerca de USD 200 millones de subsidio adicional a los combustibles acordados a partir del segundo semestre. Frente a lo presupuestado se podrían obtener USD 900 millones adicionales por ingresos petroleros en el presente año completo.

El déficit fiscal al arrancar el 2022 fue de USD 3.800 millones, impuestos y petróleo lo podrían bajar a USD 1.600 millones si no se trasladara nada de esos USD 2.200 millones de ingresos extraordinarios a la economía. Los atrasos al finalizar el semestre se disparan a USD 2.700 millones, impulsados por un registro el último día del semestre por USD 1.527 millones correspondientes al 40 % de las pensiones asumidas por el Gobierno, que al siguiente ministro de Finanzas le corresponderá financiar y pagar en un claro “yo te ofrezco, mira quién te cumple”.

Luego de la paralización, queda claro que habrá que moverse más rápido para trasladar recursos a sectores débiles, tanto para cumplir los ofrecimientos consecuencia de la paralización, como los planes que previamente mantenía el Gobierno pero falló rotundamente en comunicarlos.

El Banco Central del Ecuador publicó que en el primer trimestre del año actual, la economía ecuatoriana creció 3,8% frente al primer trimestre del año pasado, pero sigue 2,3% por debajo del primer trimestre de 2019, cuando la pandemia estaba lejos de reflejar nuestra peor expectativa.

Para que la economía en este 2022 alcance el nivel del año 2019 debería crecer 4%, pero las mejores estimaciones la ubican en 2,9% y las más pesimistas en 1,5%. Eso antes de las últimas dos semanas de paralización y afectaciones a la economía, consecuencia del paro indígena.

La cuarentena del primer trimestre de 2020 afectó los últimos 15 días de marzo y en ese trimestre aquello bastó para que la economía se contraiga 1% con relación al trimestre previo. Se podría esperar que para este segundo trimestre no se refleje crecimiento frente al primero y lograr un primer semestre creciendo 2,6%, el cual bien podría ser también el crecimiento del año completo, algo por debajo de la estimación oficial, pero no tan malo como el actual escenario pesimista.

Será un segundo semestre diferente, podríamos esperar cambios de funcionarios, cambio de ritmo y un manejo económico ligeramente alejado del programa original acordado con el FMI, pero dentro de resultados aún sostenibles. Seguramente veremos nuevos acomodos en un campo perdido como es la Asamblea y la enorme necesidad de mantener al menos el nuevo bloque, que más que al Gobierno, nos ha permitido a la población contar con la oportunidad de ver un rumbo que se corrija y que vaya cerrando esas enormes heridas que durante estas dos semanas sangraron fuertemente.