Claudia Tobar Cordovez | Comida que nutre o que enferma
La realidad es que el consumidor tiene más poder del que piensa
Comprar el mercado de la semana puede volverse una tarea titánica para un ciudadano común que no cuenta con una ingeniería en alimentos. No me refiero a la experiencia de compra, sino a todos los ingredientes cuestionados que encontramos en los productos que menos esperamos.
Es entendible que, si compras una funda de alimentos ultraprocesados, te encuentres con ingredientes que no puedes ni pronunciar ni entiendes qué son. Lo grave es encontrarse con varios aditivos cuando se trata de filetes de pollo crudo.
Los aditivos como espesantes o preservantes son usados frecuentemente en la industria alimenticia y han sido muy cuestionados por causar inflamaciones gástricas y, con su exposición constante, pueden ocasionar otras consecuencias para la salud. Este es solo un ejemplo de los cientos de ingredientes añadidos que priorizan la eficiencia industrial por encima de la salud de los consumidores.
Como respuesta a este fenómeno, el estado de California ha emitido una ley histórica. Esta ley prohíbe el uso de ciertos aditivos y químicos en los alimentos, impulsa la eliminación de alimentos ultraprocesados en las escuelas, mejora la claridad en el etiquetado de los productos, establece responsabilidad civil y acciones legales contra las empresas productoras de alimentos y regula la presencia de metales pesados en los alimentos, especialmente los infantiles.
No todas las grandes empresas son culpables de este mal. Algunas están tratando de evitar a toda costa el uso de estos aditivos, mejorando el rendimiento de sus productos mediante medidas más saludables. La realidad es que el consumidor tiene más poder del que piensa. No solo la industria es responsable, ni únicamente la regulación. Somos todos los consumidores quienes podemos elegir mejor, educarnos mejor y ser parte de una generación más consciente que empuja el cambio hacia empresas que producen alimentos reales, más transparentes y que verdaderamente nos nutren.