Facturar con sangre ajena

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Facturar con sangre ajena

Lo demencial, lo increíble, lo cínico, es que los responsables de la penetración del narcotráfico hoy facturen con la sangre de cada fallecido

Cuando fue bombardeado el campamento de las FARC en Angostura, el Estado ecuatoriano no fue informado a pesar de años de colaboración exitosa entre la inteligencia colombiana y la ecuatoriana. ¿Por qué? Colombia sabía que si Ecuador era informado, las FARC iban a enterarse de la operación. Resultaba evidente: días antes del bombardeo, Raúl Reyes protagonizó de manera virtual un 'congreso de izquierdas', celebrado en la Casa de la Cultura de Quito, con todas las facilidades que le brindó el gobierno ecuatoriano. Uribe bombardeó Angostura y mató a Raúl Reyes. Rafael Correa perdió la cabeza ante la violación de nuestra soberanía, pero jamás le reclamó a las FARC por hacer exactamente lo mismo, no una, sino cientos de veces.

También por esos días, la UIES, la mejor unidad de inteligencia con que contaba la Policía para luchar contra el narcotráfico, informó sobre la penetración de las FARC a instituciones y miembros del Gobierno. El presidente entonces decidió desmantelar esa unidad para reemplazarla por la Senain, más preocupada de espiar a los Yasunidos que por seguirle los pasos al crimen organizado. La base de EE. UU. en Manta fue retirada por mandato constitucional y desde entonces, nuestros cielos estuvieron 8 años sin vigilancia de radares. Todo lo hasta aquí narrado ocurrió entre 2008 y 2009.

Para 2014, el ministro del Interior José Serrano, oficiaba la boda del hijo de un narcotraficante. Y para 2018 fueron militares ecuatorianos los involucrados en la incautación de una tonelada de cocaína en la base de Manta. Todo esto es público. Lo demencial, lo increíble, lo cínico, es que los responsables de la penetración del narcotráfico hoy facturen con la sangre de cada fallecido, vendiéndole a una población asustada su eslogan de que con ellos todo estaba mejor.

¿Será que el actual gobierno comprende -realmente comprende- lo que le está costando y le va a costar al país su incapacidad de controlar la ola de violencia? Se está terminando el tiempo de rectificar