Columnas

Seamos solidarios

'Demostremos al mundo que somos seres con mentalidad positiva. Que tenemos capacidad suficiente para luchar contra la adversidad y ganarle’.

El coronavirus debería servirnos para entender que todos estamos en la obligación ineludible de volver a ser solidarios, dejar los individualismos, entender que este es un problema que exige unión y respeto a las órdenes que emanan de las autoridades competentes. Que solamente mediante la unión entre todos quienes vivimos en este país saldremos adelante de tan serio y desastroso acontecimiento que tiene al mundo desconcertado.

Alguien que trata de interpretar esta plaga en una forma filosófica, si cabe el término, anota que es la oportunidad que se nos presenta para reencontrarnos con nosotros mismos, para volver aunque sea obligados por las circunstancias a estar juntos con nuestros seres queridos si aplicamos al pie de la letra la frase “Quédate en casa”. Por otra parte, ha llegado el momento de actuar con disciplina, con sujeción a las decisiones gubernamentales y seccionales.

Por este motivo sería contraproducente que empresas, ya del sector público, y lo que es más grave, del sector privado, desobedecieran la resolución por la cual se dispone que haya vacancia para sus empleados durante el tiempo que dure la emergencia, porque no se trata de salvar más o menos dinero, sino de salvar vidas que no tienen precio.

Estamos seguros de que este despropósito no va a suceder porque esa no es nuestra tradicional manera de ser. Si actuamos con lógica, con lealtad a principios humanitarios que deben destacarse ahora, saldremos de esta grave crisis.

Tengamos fe en nosotros mismos. Demostremos al mundo que somos seres con mentalidad positiva. Que tenemos capacidad suficiente para luchar contra la adversidad, y ganarle.

Recordemos las páginas de nuestra historia que nos enorgullecen por los actos heroicos que ellas encierran.

Este minuto aciago que nos ha tocado vivir, va a pasar.

Deberemos sacar lecciones positivas para enfrentar los retos futuros. No nos dobleguemos. Pensemos siempre que la vida comienza mañana y que en la vida hay que luchar, antes que triunfar.