Columnas

¡Presidente, vete ese mamotreto!

"Nadie entiende cómo puede haber seres humanos con sus cerebros orientados a hacer el mal a la sociedad a la que dicen que representan"

La Asamblea Nacional acaba de evidenciar una vez más por qué tiene el rechazo casi unánime de la ciudadanía que no se siente representada por este organismo que está integrado nada menos que por sesenta legisladores, de 137, vinculados con actos de corrupción de diversa naturaleza, lo que constituye una vergüenza para el Ecuador. Pues bien, para ratificar que esta Asamblea para nada positivo sirve, acaba de dictar el Código Orgánico de la Salud, que es un verdadero monstruo jurídico por la serie de disposiciones atentatorias contra la Constitución, los derechos internacionales de protección a la niñez, la biología, la ética, la formación psicológica de nuestra niñez, la vida. Parece mentira, pero es la verdad. Nadie entiende cómo puede haber seres humanos con sus cerebros orientados a hacer el mal a la sociedad a la que dicen que representan. Este nuevo cuerpo legal contiene, entre otras barbaridades, por decir lo menos, disposiciones como estas: el art. 201 promueve, indiscriminadamente, el aborto como “emergencia obstétrica”. Esta emergencia solamente se produce cuando el aborto se encuentra en curso y de manera involuntaria. De tal manera que con la vigencia de este cuerpo legal se procederá al aborto sin causa justificada. Se atenta así contra el principio constitucional que garantiza la vida desde la concepción. El art. 193 violenta el derecho a la intimidad sexual cuando permite la asignación o “cambio de sexo” (¿?) en la etapa de la pubertad. Semejante barbaridad solamente a estos legisladores de última calidad ética y jurídica se les puede haber ocurrido. El art. 208 impide la recuperación de una orientación sexual, ¿ quién entiende este galimatías? El art. 196 permite “la contratación de vientres de alquiler o subrogados, de forma gratuita”. ¡Inconcebible lo que acaba de dictar la Asamblea! El presidente Moreno, de conformidad con la Constitución, debe vetar este mamotreto para que sea consecuente con su programa llamado Por la vida. Así lo espera la conciencia ética de este país.