La muerte cruzada
Vivimos con una delincuencia muy agresiva. Los delitos con daños colaterales nos conduce a paranoia colectiva; vivimos con la muerte cruzada a diario en nuestro camino. “Aunque parezca mentira, esta vez si es verdad”, decía el recordado José Candelario Tres Patines. Tenemos una Asamblea inerte en cuanto a promulgación de leyes favorables a los ciudadanos. La verdadera muerte cruzada permite al mandatario disolver la Asamblea. La muerte es un castigo para algunos, para otros un regalo, y para un sicario un negocio; si falla es bala perdida. Lo único que nos separa de la muerte es el tiempo. Que la muerte natural llegue es una cosa, que te maten por dinero es otra.
Javier Valarezo Serrano