A las madres, en su día
Un abrazo fraterno a todas las madres, en especial a la mía, Pochita.
En tú día plasmo mis más sinceras palabras con tinta indeleble por tus bendiciones hacia mí desde tu vientre. Madre es aquella que está pendiente de la salud de sus hijos y al mínimo dolor físico, usando su sentido materno, siempre sabe lo que les sucede. Con su sabiduría y consejos se sobrellevan con sutileza las tribulaciones. Les debemos la vida entera, hasta el final de su existencia. Una madre dice: “Hijo, en mi vejez y falta de neuronas no me olvides; si no recuerdo tu nombre visítame, y con un beso en la frente házmelo recordar. Y si las nueras no lo permiten, recuerda que madre hay una sola y mujeres encontrarás siempre en tu camino”. Un abrazo fraterno a todas las madres, en especial a la mía, Pochita, que gracias a Dios sigue con nosotros pese a su enfermedad del olvido.
Javier Valarezo Serrano