La hora de la concordia
Es la hora de la concordia, renunciemos a intereses clientelares; pensemos en función de país.
Como profesionales responsables, nos mantenemos vigilantes del quehacer nacional. En los últimos meses el país ha sido testigo de acontecimientos políticos que han marcado un antes y después en su historia. En la elección presidencial de 2021 Guillermo Lasso se impuso frente a su contrincante socialista, Andrés Arauz; fue un punto de inflexión en la política ecuatoriana, pues significó la salida del poder del correísmo, movimiento liderado por el expresidente Correa, de nefastas secuelas para el erario. Sin embargo, la victoria de Lasso no ha significado el fin de los problemas políticos. Desde el inicio de su mandato ha tenido que enfrentar una ola de protestas y movilizaciones convocadas por diferentes sectores de la sociedad, descontentos con las políticas implementadas por el Gobierno. Y las catástrofes, naturales o provocadas, se han ido ensañando contra el país. Entre los principales reclamos está la necesidad de una reforma laboral y tributaria que beneficie a la población más vulnerable; la lucha contra la corrupción y la violencia de género. Además, el gobierno de Lasso tuvo que hacer frente a la pandemia, que impactó notablemente la economía y la salud pública. Capítulo aparte: la ominosa lacra de la delincuencia y la crisis institucional de los últimos años. La justicia se ha visto envuelta en casos de corrupción que generan desconfianza en la población y el cuestionamiento de la independencia de poderes del Estado. Pese a estos desafíos, el presidente Lasso ha mostrado un compromiso por mejorar la situación política y económica del país con medidas como el Plan de Reactivación Económica, el llamado al diálogo nacional y el fortalecimiento de la democracia institucional, buscando generar soluciones a los problemas más urgentes. Hay importantes oportunidades para mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos y consolidar una democracia más fuerte y estable en la región. Por eso, como ciudadano, hago un llamado a todos los actores de nuestra sociedad a cerrar filas en pro de la paz. Es la hora de la concordia, renunciemos a intereses clientelares; pensemos en función de país.
Guillermo Ubilla