Falta de organización, mantenimiento y seguridad en ciudadelas de Guayaquil
Se observa en redes sociales de la Municipalidad los trabajos que están realizando en distintas zonas de la ciudad, propios de la temporada lluviosa. En la Alborada, hace tres semanas vienen ejecutando trabajos en áreas verdes como parques (desbroce de maleza, revisión de los árboles, muchos afectados por la cochinilla) y realizando asambleas con la comunidad, anotando las peticiones de los moradores para futuros trabajos en áreas verdes, justicia y vigilancia, control de vectores, etc. Uno de los principales malestares es la falta de trabajo continuo del municipio, pero autoridades encargadas argumentan que para poder llevarlas a cabo debe existir el pedido formal del comité, siendo este complicado de lograr, pues se pudo evidenciar con el grado de ausentismo, que a la mayoría de moradores no les interesa. Otro gran problema es la inseguridad. Por los múltiples asaltos, los habitantes han colocado puertas en casi todas las peatonales, afectando el libre tránsito. Las puertas permanecen cerradas y solo tienen llaves quienes habitan ahí, impidiendo que otros moradores transiten por ellas y dirigirse más rápido a sus destinos, peor adultos mayores o personas con discapacidad; deben hacer recorridos más largos. Incluso a una autoridad del departamento de Justicia y Vigilancia se le impidió el ingreso en algunas manzanas donde han colocado puertas. Que cobren en los tributos valores para cubrir mantenimiento de áreas verdes, guardianía en zonas cerradas y parques, y que los fondos públicos sean mejor administrados: han colocado más parquímetros en estas zonas, cuando algunas siguen siendo residenciales.
Maritza I. Chávez Tigrero