Ejerce tu derecho con criterio
Basta de improvisar el voto, señor elector
La debacle en que está sumido Ecuador no es culpa de los políticos, sino de quienes los que eligieron; recordemos que el pueblo es el patrón y el político el empleado. ¿Cómo escoger un buen empleado? Analistas políticos aconsejan no votar por el candidato aupado por una organización política y tampoco confiar en aquella que importa candidatos. Desgraciadamente es el común en nuestro medio; no puede ser parámetro de selección. La elección de malos empleados en las dos últimas décadas debe obligar al patrono a cambiar de criterio de selección, de político a técnico. Es básico en una carpeta de solicitud de empleo demostrar solvencia para ocupar el cargo, no simpatía. Se avecinan elecciones atípicas y el ciudadano tiene que agudizar más su criterio de selección; esta transición puede marcar un antes y un después. El pueblo ya sabe que con ideología y discurso bonito no se come, sí con acciones concretas que cubran sus necesidades con calidad y oportunidad. El votante espera proyectos realizables que se ajusten al tiempo y recursos disponibles (no demagogia) y que puedan identificar las necesidades urgentes: inseguridad y fenómeno El Niño, sin descuidar salud y educación. Conocidas las aspiraciones del patrono, el proyecto del aspirante a empleado mínimo debe ajustarse a ellas, asegurando cumplimiento con una programación sencilla y clara que contenga rubros, duraciones, recursos necesarios y facilidad de control, y que el epílogo de sistemas, procesos y actividades tenga sus respectivos costos, tiempos y fuentes de financiamiento. Pragmatismo, no diatribas, señores candidatos. Basta de improvisar el voto, señor elector. La factura ha sido alta, ejerce tu derecho con criterio.
Marco A. Zurita Ríos