Cartas de lectores

Defendamos el ornato de Guayaquil de los administradores de justicia

A la ciudad no solo se la debe dotar de los servicios básicos necesarios y que estamos obligados a pagar. El ornato es un factor indispensable. Mantener aseo de las vías públicas, parques, plazas en general, de los bienes nacionales de uso público es obligación de la administración municipal. El Municipio porteño ha invertido en la aerovía por necesidad de transportación y para embellecer la ciudad. Las terminales son muy bonitas, al menos la que se encuentra frente al Palacio de Justicia y Casa de la Cultura; se observa limpia, amplia, despejada. Contrasta con lo que vemos en la casa de la justicia: cochinada por doquier, vendedores de comida e informales, etc. Este edificio fue remodelado a un elevado costo, con una gran sala en la planta baja, puertas que se abrían y cerraban al pasar las personas; entrada y salida diferenciadas, con aire acondicionado total, servicios higiénicos para el público. Ahora, sin nada de aquello y para empeorar han colocado un montón de vallas viejas, oxidadas, para separar la entrada de la salida. Es sumamente grotesco, afea considerablemente la vista del lugar. El Municipio debe sancionar con multas y de ser posible con la clausura del edificio. Guayaquil soporta todo. Salas de audiencias sin ventilación, que favorecen el contagio del coronavirus.

Ab. Franklin Lituma Manzo