Los costos de la consulta y de las elecciones
Pensar que lo hacen con dinero del pago de nuestros impuestos.
Este país se apresta a vivir un nuevo proceso eleccionario, que a gran parte de la población no le interesa.
Además de elegir nuevos alcaldes, prefectos, concejales, consejeros y otros, se va a realizar una consulta popular que va a costar a los ciudadanos que pagamos impuestos: $18 millones. Increíble, pero cierto. Ni qué decir del otro costo financiero que representa la designación de las nuevas autoridades, que no van a representar ningún beneficio a los ciudadanos de este país.
Son tan cínicos los candidatos que ya pasan perifoneando y haciendo bulla por todos los barrios anunciando a sus candidatos, a quienes no les cuesta un solo centavo de su bolsillo su participación, pero que ya se pasean repartiendo besos, abrazos, obsequios y regalos, cuando aún, y ellos lo saben, está prohibido hacer campaña y propaganda política por existir una fecha determinada para poder hacerlo. Como siempre ya salió la cantaleta famosa: “Es que existe un vacío en la ley” y por eso no pueden ser sancionados.
Algunas ciudadelas, parroquias y cantones ya están pintarrajeadas con el nombre y foto de los candidatos. Y nadie dice nada. Pensar que lo hacen con dinero del pago de nuestros impuestos.
Este gobierno ha preferido atender al CNE y partidos políticos, que destinar esos fondos que tanto necesitan los hospitales públicos del IESS y MSP para la compra de medicamentos para jubilados y personas con enfermedades catastróficas, que todo este año no han sido atendidos por el Gobierno.
Roberto Flores