La cautela, la medida del momento
Creo que es por todo esto que hay tantas misiones fallidas que dejan al Gobierno en deuda con el pueblo ecuatoriano.
Ante la creciente ola de inseguridad que vive el país es el momento de actuar con cautela. La delincuencia enquistada en casi todos los poderes del Estado y aun fuera de ellos, nos obliga a cambiar nuestros hábitos de vida. Debemos mantener un bajo perfil, nada bueno se saca con ser ‘figureti’. Ante tanto dolor y muerte que se desgranan por doquier, tenemos que asumir otra postura, solidarizarnos con las personas afectadas y no hacer alarde de superioridad, de riqueza, ni de quemeimportismo. Aquellos que siembran el caos y son amigos de lo ajeno, son seres llenos de envidia y que anhelan lo que otro tiene, sin pensar que para eso deben esforzarse y trabajar con ahínco. Les gusta la vida fácil y sin sacrificio, por eso venden su alma al diablo.
Las personas naturales, autoridades, Policía nacional, Fuerzas Armadas, navales y aviación, tenemos la obligación moral de precautelar la vida de los demás, ya que vivimos en sociedad. Pero es el Poder Ejecutivo, el llamado a fijar las normas requeridas para el efecto, por eso las labores de inteligencia militar y seguridad no se deben ventilar públicamente, porque alertan a quienes siembran el caos y desestabilizan al país con actos delincuenciales que atentan contra la paz y seguridad. Tampoco se deben dar detalles de las redadas, direcciones ni el número de uniformados que van a intervenir. Deben tener reserva en su accionar, no propagar a los cuatro vientos y con publicidad pagada lo que hacen. Actos que se desvanecen ante la ausencia de los ‘patriotas’, escondidos en los refugios de la impunidad y apadrinados por instituciones de dudosa credibilidad, que son vergüenza nacional.
Ahora que se cuenta con gran cantidad de municiones para fusiles y pistolas, que servirán para equipar al Ejército y Policía, hay que rogar a Dios para que no se dejen robar, como ha sucedido en otras ocasiones. Creo que es por todo esto que hay tantas misiones fallidas que dejan al Gobierno en deuda con el pueblo ecuatoriano.
Myrna Jurado de Cobo