Cartas de lectores: Lady Lei
Los ojos y caritas de los niños y personas con capacidades especiales brillan de alegría cuando irrumpe en sus humildes hogares o asilos
La mayoría de niñas alguna vez soñaron con ser princesas, no necesariamente para esperar a su príncipe, sino para ser encantadoras. Vivir su propio cuento de hadas. Pues, en los actuales momentos, el país está viviendo su peculiar cuento de hadas. Tenemos al heredero del rey del banano que va a coronarse ‘monarca’ y como nunca, el polémico ‘cargo’ de primera dama va a ser asumido por una verdadera princesa moderna. Tiene la talla, aceptación y respeto de todas las tendencias ideológicas y filosóficas de aquí y de allá. Conservando las distancias, creo que ella va a ser la nueva Lady Di. A nuestro alcance. Con su glamur, fineza, y carisma no le envidia nada a la legendaria, fotogénica, admirada y amada por casi todo el planeta. Su don de gentes le valió el reconocimiento de todas las organizaciones humanitarias a las que tocó con su varita mágica. Prácticamente le quitó el protagonismo a su príncipe.
Parece que está ocurriendo lo mismo en nuestro medio. Basta ver el alboroto en sus redes sociales. Puro furor. Los ojos y caritas de los niños y personas con capacidades especiales brillan de alegría cuando irrumpe en sus humildes hogares o asilos. Es un fenómeno mediático. Pero muy cierto y plausible. No se ha visto nunca en estos lares. Aunque muchas personas renieguen del papel de la esposa del presidente, creo que ha dependido de la capacidad de cada una para que sea resaltado o inadvertido.
Carondelet por fin va a convertirse en un verdadero palacio.
Roberto Montalván Morla