Cartas de lectores | Guayaquil: inundaciones y planificación territorial
Las autoridades de Guayaquil deben desarrollar ordenanzas municipales más sostenibles
La migración de personas que buscan mejorar su condición de vida aumenta el índice poblacional de la ciudad de Guayaquil, reduciendo sus áreas verdes, como bosques, manglares y humedales. Esto genera un impacto ambiental en el ecosistema al alterar los flujos y niveles de absorción del agua por el suelo.
Las inmobiliarias con la construcción de infraestructuras generan alteración al suelo, utilizando materiales como cemento y asfalto. Estos materiales poco amigables con el ambiente evitan que el agua sea absorbida por las capas del suelo y subsuelo. Esa impermeabilización del suelo produce erosión y escorrentilla, dos impactos ambientales que tienen una alta incidencia con las inundaciones recurrentes en Guayaquil durante la época invernal.
Tener áreas verdes y conservarlas ayuda a que el suelo mejore sus características para absorber el agua, generando servicios ambientales.
El manglar puede reducir el nivel del mar; las conchas actúan como una barrera de protección, cuidando al manglar de los golpes de la marea, y los sedimentos otorgan nutrientes a los manglares y a las conchas.
En el año 2018 la M. I. Municipalidad de Guayaquil desarrolló un plan de acción para la reducción del riesgo de desastres en Guayaquil, sin embargo, en el reporte Sitrep No. 1 - Época lluviosa del año 2023, realizado por la Dirección de Monitoreo de Eventos Adversos, Guayaquil presenta 28 eventos de inundaciones, situando a la ciudad en el primer lugar, con mayor número de eventos.
Las autoridades de Guayaquil deben desarrollar ordenanzas municipales más sostenibles, incentivando construcciones eficientes con materiales de mayor porosidad que permitan la filtración del agua al suelo; incentivar infraestructuras con techos verdes, aceras y parterres con jardineras que absorban el agua; revestimiento vegetal para los canales de flujo de agua dentro de la ciudad; programas de reforestación y mantenimiento del manglar, implementando conceptos de ingeniería ecológica que permitan la restauración de estos ecosistemas.
Denisse Balseca