Cartas de lectores: Se volvieron mis enemigos
No se preocupe de sus enemigos. Dios pelea por usted
Salmos 5:8 Guíame, Jehová, en tu justicia, a causa de mis enemigos; endereza delante de mí tu camino. Reina-Valera. 1960. Cuando toma en cuenta a su prójimo y le da la oportunidad de ser parte de algo, se convierte en aliado y amigo.
Si no lo toma en cuenta, se hará enemigo y lo atacarán sin piedad. Cuando no hace lo que los demás piden, se molestarán y comenzarán a criticarlo; no debe intentar complacer a nadie, es un grave error tratar de quedar bien.
En su encrucijada, haga lo correcto. Si vive lo que dice creer, tendrá buena reputación y será influencia; quedarán en la memoria las huellas. El bien hacer será recordado con gratitud; no son negociables sus principios y valores. Si se preocupa por los demás, Dios se preocupará de sus necesidades.
Justo a tiempo vendrá la bendición, no será desamparado ni olvidado. La recompensa llega con el deber cumplido. ¿Quiere ganar o perder amistades? ¿Por qué tenemos que vivir lo que creemos? ¿Cuál es la mejor recompensa que recibimos? Todos ganamos al ser honestos. La transparencia de las acciones será reconocida. No se preocupe de sus enemigos. Dios pelea por usted.
Agustín Romero