Cartas de lectores: Rescatar la justicia, obligación moral de todos

a tarea no es solo de unos pocos, sino de todos los ecuatorianos de bien

Es imposible no sentir repugnancia por lo que ocurre alrededor del Consejo de la Judicatura y, en particular, con quien fuera su presidente, cuya manifiesta insensibilidad al aferrarse al cargo para defender lo indefendible solo ha contribuido a engrosar la ya desprestigiada y corrupta administración de justicia. Él renunció; aun así, fue destituido y censurado por la Asamblea Nacional.

El creciente deshonor de este poder estatal con lo que acontece en la Judicatura parece ser el golpe mortal a la Función en general, cuyos integrantes se esmeran por impedir que haya justicia y “si no hay justicia, no hay libertad”. Aunque el foco hoy está en la presidencia de la Judicatura, desde hace tiempo graves acusaciones pesan sobre la justicia en general, desde la Corte Nacional hasta la dependencia de menor jerarquía. Lamentablemente, de arriba abajo, la infiltración de elementos corruptos ha llevado a los ecuatorianos, con razón, a la desconfianza absoluta: no creer en la imparcialidad, independencia, transparencia, eficacia y celeridad de la justicia que se imparte.

Gran parte de la culpa recae en el nominador de los jueces y en la red que interviene en el proceso: presentadores de ternas, comisiones de selección, veedurías y concursos de méritos. Pero también la tienen los profesionales que aspiran a esos cargos cuando engañan sobre su idoneidad, privilegian intereses económicos o políticos, aceptan imposiciones y renuncian a la autocrítica y a la fiscalización. Y la tiene, además, la población que ‘trabaja’ con la justicia cuando entra en el soborno, la extorsión o el chantaje para obtener un fallo, aunque sea injusto e ilegal.

Los problemas de la justicia en el Ecuador empeoran cada día. Algunos creen que no se puede caer más bajo. Sea como fuere, la obligación moral es rescatarla. La tarea no es solo de unos pocos, sino de todos los ecuatorianos de bien.

Jorge A. Gallardo Moscoso