Cartas de lectores: ‘Red flags de base’
En este transitar, nada debe detener el propósito izquierdista democrático
Apreciado lector, seguramente en algún momento ha participado en una organización o aún lo hace. Como acostumbro en este espacio, procuro encaminar aspiraciones colectivas y visibilizar problemáticas sociales. En esta ocasión, describo tres tipologías de militantes que causan graves daños a la organización, identificables mediante claras ‘banderas rojas’.
El primero es ‘el tecla brava’. Para él, el territorio es una utopía. Su función consiste en interpelar negativamente, buscar el lado oscuro de todo y afirmar que nada sirve. El espacio virtual -chat o redes sociales- es su ring: allí, bajo escaso entendimiento, cree que el ataque y la adjetivación ‘siembran criterio’. No le importan los insultos y suele usar perfiles falsos. En espacios internos nadie lo ha visto; y si aparece, resulta callado e invisible.
‘El apantallado’ suele estar cercano al Derecho. Su criterio es sentencia: no suma ni trabaja; solo impresiona. Cuestiona todo sin aportar nada. Cuando se le asigna una responsabilidad, no puede, no tiene tiempo o exige un equipo. Finge liderazgo sin haber pisado el territorio ni conocer su realidad.
‘El cuadrazo’ asegura que llenar eventos es fácil. Se adjudica logros ajenos y se imagina seguido por miles. Se dice ‘de base’, pero no conserva ni motiva compañeros. No evoluciona y termina afirmando que ‘lo utilizaron’, sin entender que todo proceso requiere múltiples elementos y prioridades.
Esta reseña de habituales ‘red flags’ en organizaciones busca evitar frustraciones. Si identifica estas alertas, actúe con prudencia: deles la importancia justa. Que importe lo que suma; lo que resta, manténgalo bajo vigilancia.
Y si se siente identificado, tómelo como oportunidad: reflexione, deconstrúyase y mejore. Ya dio el primer paso al hacer camino. En este transitar, nada debe detener el propósito izquierdista democrático.
Elvis Alberto Herrera Cadena