Cartas de lectores: Pérdida inminente
Mientras tanto, me ayudará a seguir mostrando mi mejor sonrisa
“Prepárate, tarde o temprano lo vas a perder “, me dijo recientemente la doctora, con cara de “estás frito”. ¡No puede ser! ¡Que esto me pase a mí! Mucho menos si me acompaña desde mi infancia, aunque a mis seis años sufrió un quebranto.
Ha sido parte de mi personalidad, de las incontables risas y sonrisas, tal vez también de alguno que otro grito destemplado. Entre muchas otras situaciones insospechadas. Hasta cuando canto podría ser.
Siempre ahí a la vista de todos. A mi vista. Es mi ‘look’. Y ahora está pronto a desaparecer. Mucho drama. Mucha angustia. Recuerdo que en mi juventud tuve que hacerme un procedimiento para poder seguir como si nada, como si estuviera vivo. Pero no estaba. Ya estoy contando las horas, los días. La espera me desespera. Pero también podría irse de golpe y porrazo. Literalmente.
Total, ¿se puede extrañar tanto la pérdida de un simple y común diente? Bien pude haberlo perdido hace más de 60 años, cuando desde mi bicicleta aterricé sobre un piso de cemento con mis dos dientes superiores delanteros. Desde ahí pude quedarme chimuelo. En urgencias, no recuerdo dónde, lograron detener la hemorragia y salvarlos. Hoy ya es cuestión de tiempo. A ver quién se va primero, él o yo.
Mientras tanto, me ayudará a seguir mostrando mi mejor sonrisa.
Roberto Montalván Morla