Editorial: SOS a las carreteras

Los embotellamientos y las dificultades para evacuar tráfico no pueden atribuirse solo a afluencia de vehículos

El intenso congestionamiento vehicular registrado en el feriado de carnaval, principalmente en las vías que conectan la capital con la Costa, sumado al deterioro de la red vial ecuatoriana, vuelve urgente adoptar medidas para superar el malestar ciudadano. Cada año, miles de turistas que se desplazan por las principales rutas del país para disfrutar de días de descanso se ven expuestos a fallas estructurales en la gestión de las carreteras y la movilidad nacional.

Los embotellamientos en ejes clave y las dificultades para evacuar grandes volúmenes de tráfico no pueden atribuirse solo a la mayor afluencia de vehículos o a factores climáticos. La presencia de tramos con obras, deslizamientos y restricciones parciales antes del feriado evidencia que la administración de la infraestructura carece de planificación, mantenimiento y respuesta oportuna.

El manejo fragmentado entre distintas instancias públicas carece de flexibilidad y capacidad financiera para anticipar eventos recurrentes de alta demanda. Esto exige una revisión profunda del modelo vigente, con apertura a esquemas que fortalezcan recursos, coordinación y responsabilidad en la gestión vial, sin dogmatismos. El país no puede seguir comprometiendo su conectividad ni la seguridad de sus habitantes por un sistema superado por las necesidades actuales.