Cartas de lectores: No hemos ejercitado el arte de vivir como hermanos
Por desgracia, aún no hemos ejercitado el sencillo arte de vivir como hermanos
La realidad nos sobrecoge; unidos podemos marcar diferencias y remarcar semejanzas, comenzando por un itinerario anímico de formación que tiene su naciente en nuestros pulsos y pausas. Tenemos que retomar el camino del corazón, pues es la mejor guía para saber cómo morar y vivir en el discernimiento permanente.
Resulta muy valioso despojarse de vicios y vacíos para poder adentrarse en otro horizonte más espiritual que terrícola. La tarea no es fácil, nada lo es; pero tal vez si fomentásemos más el diálogo frente a la división, tendríamos más quietud interna y mejores deseos que fructificarían en satisfacción.
Ya está bien de pensar y no hacer nada por cambiar de aires. Nos merecemos un giro: pensar más y mejor. La tristeza, el descontento o el desagrado tienen sanación, con un espíritu de tolerancia, de respeto mutuo y de consideración hacia nuestros análogos. Quizás tengamos que aprender a convivir con nosotros mismos, a querernos para poder legarnos hacia la ruta del compartir y del donarse. Por desgracia, aún no hemos ejercitado el sencillo arte de vivir como hermanos.
Víctor Corcoba