Cartas de lectores | Milagro, el cantón más abandonado, por sus propios hijos
Esperemos que algún candidato presente proyectos con financiamiento para agua potable, alcantarillado y un parque industrial
Nuestra ciudad ha tenido autoridades que jamás se han preocupado por realizar una buena planificación para que la ciudad florezca. Todo lo contrario: ahora son los más ricos del cantón. Entraron con fuertes deudas, las pagaron y hoy son los poderosos de la ciudad. Cantones vecinos, con menos presupuesto, han progresado y nos causan gran envidia.
Milagro no tiene parque industrial ni natural. Tenemos un río que lleva el nombre de la ciudad y al que culpamos de las inundaciones, pero jamás lo han limpiado ni dragado. Sabemos que el Ing. Carlos Bustamante Cantillo presentó un proyecto para limpiar sus orillas y dragarlo desde su nacimiento, pero nadie le prestó atención.
Tenemos dos asambleístas. Uno está con el Gobierno, pero no ha presentado ningún proyecto que beneficie a su pueblo y quiere ser alcalde. Por ejemplo, los hospitales están abandonados: no hay medicinas ni especialistas. Tampoco ha fiscalizado al concejo cantonal que cobra fuertes impuestos. Fiscales y jueces que antes eran abogados de libre ejercicio y pobres, en poco tiempo son millonarios. Al ejercer como fiscales o jueces de lo penal no viven en su tierra y se fueron a codearse con millonarios de otro cantón. En educación hemos comunicado que la preparación de niños y jóvenes está bajo cero; así jamás tendremos buenos profesionales.
La otra asambleísta también quiere ser alcaldesa. Ha estado casi ocho años en la Asamblea y nunca ha presentado un proyecto para la ciudad que dice amar. Solo se preocupó de un pequeño accidente de una alumna que falleció en una escuela.
Por ello, en las futuras elecciones no vemos candidatos con un buen plan de trabajo. Algunos no son políticos y otros han pasado por varios partidos, es decir, no tienen ideología, algo fundamental para hacer obras.
Esperemos que algún candidato presente proyectos con financiamiento para agua potable, alcantarillado y un parque industrial.
Gualberto Arias Bonilla